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Salariazos Reales

La pasada semana el INDEC publicó los últimos datos sobre salarios nominales al mes de Noviembre de 2007. Nos proponemos entonces indagar sobre la evolución del poder de compra de esos salarios. Esto es, los salarios reales, que obtenemos deduciendo de los valores nominales –medidos en pesos corrientes- la inflación del período analizado.

El período donde nos centraremos, como es fácil de imaginar, es el que va de Mayo de 2003 a Noviembre de 2007 –última información publicada. Aunque luego, sí, miraremos hacia más atrás.

El índice del nivel general de salarios, resulta de la ponderación de tres componentes:

- Salario del Sector Privado Registrado (SPR, los “en blanco”)
- Salario del Sector Privado No Registrado (SPnoR, los “en negro”)
- Salarios del Sector Público (SPúb, relevamiento de todos sus niveles, ¡no sólo los empleados del Gobierno Nacional!)

Nos abocaremos a estudiar la evolución de estos tres componentes.

Entonces, con datos a Noviembre de 2007, podemos apreciar que:

Respecto del mes anterior, los salarios reales aumentaron:

- 0,37% en el SPR
- 0,77% en el SPnoR
- 0,89% en el SPúb

Respecto de Noviembre de 2006 (esto es, en los últimos doce meses), aumentaron

- 10,33% en el SP
- 12,65% en el SPnoR
- 17,75% en el SPúb

Claramente los asalariados del Sector Público han sido los más favorecidos en cuanto a aumento del poder de compra de sus haberes en el último año.

Respecto a Mayo de 2003, los salarios reales aumentaron

- 52,93% en el SPR
- 42,37% en el SPnoR
- 23,25% en el SPúb

Aquí ya podemos ir vislumbrando el retraso en la evolución de los haberes estatales.

En el Gráfico (click sobre la imagen para ampliar) se puede aprecia la evolución de los indicadores mes a mes desde Mayo de 2003.


Sin embargo, para evaluar la recuperación desde los niveles pre-devaluación, registramos que, respecto a Diciembre de 2001, los salarios reales han tenido

- 29,71% de aumento en el SPR
- 5,92% de disminución en el SPnoR
- 10,18% de disminución en el SPúb

Esto es, en el Sector Privado Registrado se han recuperado y superado holgadamente los niveles previos a la crisis. En el Sector Privado no Registrado aún se encuentran por debajo de dichos niveles, pero cerca de alcanzarlos, de hecho, su poder de compra es el 94,08% del que tenían en Diciembre de 2001. En tanto, en el Sector Público, aún se encuentran rezagados, y sólo en el último año han tenido una considerable recuperación.

Es de hacer notar, que durante la crisis post-devaluatoria se produjo una brusca y generalizada caída en los haberes reales de todos los sectores, aunque con variaciones y momentos dispares según el sector.

Respecto a Diciembre de 2001, los salarios reales llegaron a caer:

- 22,93% en el SPR en Junio de 2002
- 32,97% en el SPnoR en Noviembre/Diciembre de 2002
- 28,59 en el Spúb en Diciembre de 2002

Se ve que los más afectados fueron los ingresos del Sector Privado no Registrado, y que los primeros en detener su caída fueron los del Sector Privado Registrado.

Aquí tenemos el Gráfico, con la serie completa de los indicadores mes a mes (click sobre la imagen para ampliar)


Allí podemos visualizar

- el virtual “congelamiento” de los salarios reales del Sector Público en los niveles de fines de 2002 (el mentado “ajuste fiscal devaluatorio”) y cómo recién en el año pasado (electoral) éstos han tenido una sensible recuperación

- el brusco freno a la caída de los ingresos del Sector Privado Registrado, y el impacto sucesivo de las diversas medidas que se adoptaron hacia el sector (aumentos de sumas fijas no remunerativas, aumentos del Salario Mínimo, etc.)

- cómo esta dinámica del Sector Privado Registrando fue “arrastrando” los ingresos reales del Sector Privado no Registrado, hasta alcanzar estos últimos un sendero de crecimiento que sigue a los primeros.

Una de las limitaciones de estos datos es que la serie arranca con información del tercer trimestre de 2001. De hecho se comienza a construir la serie recién en 2002, cuando se determina que el INDEC produzca oficialmente un Coeficiente de Variación Salarial (CVS) para actualizar la diversidad de contratos impactados por la pesificación asimétrica de la administración Duhalde.

De tal modo, lo expuesto sólo nos sirve para efectuar comparaciones con los niveles salariales inmediatamente previos a la salida de la convertibilidad. Los cuales, como es fácil de suponer, no se pueden tomar como medida de lo deseable.

A fin de contar con alguna medida previa, veremos la evolución del Ingreso Medio Real de la Ocupación Principal (YMROP). Dato este que obtenemos a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), con las limitantes que esta tiene en cuanto a medida de ingresos (subdeclaración), pero con las ventajas respecto al Indice de Salarios (contamos son una serie relevante para el Total de los Aglomerados Urbanos desde Abril de 1996, lo que permite comparaciones con un intervalo temporal relevante de la convertibilidad). Como en el caso del índice de salarios, en el caso de la EPH, lo que tenemos disponible es una medida en pesos corrientes a la cual deflactamos según el índice de precios al consumidor.

En el Gráfico (click sobre la imagen para ampliar) vemos la evolución de este indicador, donde hemos puesto el vértice (YMROP=100) en Octubre de 2001, que es el inicio de la serie del Indice de Salarios. El último dato publicado corresponde al 1º trimestre de 2007. [desde entonces, de manera incomprensible y lamentable, no han sido difundidos oficialmente más datos sobre ingresos provenientes de la EPH]


Podemos, pues, apreciar la continua tendencia declinante del ingreso real de los ocupados durante los últimos seis años de la convertibilidad, amén del máximo registrado en 1998, en el apogeo de la misma. Y luego del derrumbe de 2001/2002 una dinámica similar a la vista en el índice de salarios.

Constatamos, entonces, que los valores del YMROP al 1º trimestre de 2007:

- desciende un 2,45% respecto al trimestre anterior, el 4º de 2006

- aumenta el 3,98% respecto a igual trimestre del año anterior, el 1º de 2006

- se incrementó el 39,18% respecto a Mayo de 2003

- se encuentra aún un 6,82% por debajo del registro de Octubre de 2001

- un 11,72% por debajo del promedio pre-devaluación (Abril de 1996-Octubre de 2001)

- y es un 15,9% inferior al máximo alcanzado durante la convertibilidad (en Mayo de 1998)

Asimismo, la máxima caída que tuvo durante la crisis fue del 33,25% en Octubre de 2002 (si se compara respecto de Octubre de 2001). Y durante el período de la convertibilidad abarcado por esta serie se dio una caída del 7,32%, entre Abril de 1996 y Octubre de 2001.

Conclusiones (obviamente provisorias):

Durante la administración Kirchner se verificó una sustantiva recuperación de los ingresos reales de los asalariados, con notables disparidades en cuanto a los sectores de trabajo –público, privado, registrado y no registrado-, pero con una sostenida tendencia a recuperar y/o superar los valores previos a la crisis.

Se advierte el retraso de los ingresos de los asalariados del sector público, pudiendo considerarse este elemento como un factor de incidencia no trivial en el superávit de la administración nacional y de los estados subnacionales (aún si se considera el reciente deterioro de las cuentas públicas de la PBA y la CABA).

Queda un considerable trecho a recorrer para volver a alcanzar el poder de compra que llegaron a tener los ingresos antes de la devaluación.

Considerada esta última, puede afirmarse que la caótica salida de la convertibilidad representó un formidable e inédito ajuste a la baja de los ingresos reales de todos los sectores asalariados.

La diferenciada evolución posterior muestra cómo han sido los trabajadores privados registrados quienes han tenido la mayor fortaleza, tanto a la hora de frenar la caída en el poder de compra de sus ingresos, como a la hora de recuperar el terreno perdido.

La contracara dellos son los estatales, quienes sufrieron un virtual “congelamiento” del poder de compra de sus haberes en valores 27% menores, en promedio, a los vigentes a fines de 2001. Esta situación comienza a revertirse recién en Junio de 2007, cuando el indicador deja de “serpentear” en torno al piso alcanzado luego de la devaluación y adquiere una tendencia ascendente.

Entrambos se encuentran los asalariados privados “en negro”, que, si bien acusan la mayor caída en el poder de compra de sus ingresos, son arrastrados luego por la tendencia creciente del sector privado formalizado, aunque situándose muy por debajo de la recuperación alcanzada por éste último.

La heterogeneidad de ingresos entre los sectores considerados se ve reflejada en que, si consideramos el ingreso promedio de los ocupados en el SPR como igual a 100, tendríamos que, el ingreso medio de:

- los ocupados del SPúb sería de 91,4

- y el de los ocupados del SPnoR sería de 48

(EPH – promediando sólo valores del tramo 3ºtrimestre de 2003 - 4ºtrimestre de 2004)

Esto es, trabajar “en negro” –situación en que revista alrededor del 40% de la fuerza laboral- supone obtener la mitad del ingreso de quienes están “en blanco”. Esta situación parece actualmente lejos de revertirse –el empleo “en negro” declina pero lentamente- y asoma como una de los principales desafíos que interpela a la sociedad en conjunto, ya que de allí se derivan multitud de problemáticas sociales.

Pese a semejante dispersión de los ingresos asalariados, y debido a la acentuada y sostenida caída en los indicadores de desempleo y subempleo, se ha visto descender notoriamente los niveles de pobreza, indigencia y desigualdad. La recuperación de los salarios reales, según hemos visto, ha obrado virtuosamente a este respecto junto a la reinclusión laboral.

Se ha dicho que las sucesivas crisis argentinas han implicado siempre descender un escalón –o varios- en el bienestar de la comunidad, y que las recuperaciones posteriores demandan mucho mayor tiempo en recobrar nuevamente esos niveles, hasta que una nueva crisis viene a terciar, y nuevamente descendemos, sin haber llegado a recuperarnos del todo. Y puede verificarse que en las últimas tres décadas (o incluso cuatro) del siglo pasado así ha sido, entreviéndose una secular decadencia de la cual pareciera que los argentinos no logramos escapar.

La administración Kirchner ha logrado desmentir ese sino fatal en varios acápites de la problemática económica y social. Por lo pronto, es verificable que se han quebrado varias tendencias que aparecían como indomables y extremadamente difíciles de revertir. El desempleo, la exclusión, la desigualdad y la distribución funcional del ingreso sin duda son los más contundentes. La recuperación del ingreso real aparece con claroscuros, aunque sí es claro que no nos hemos “estacionado” sine die en un escalón inferior: con mucho todavía por avanzar, la demanda de los trabajadores asalariados acompañada por el arbitrio del estado ha contribuido a dinamizarla. Los obstáculos al sostenimiento de esas tendencias son numerosos, y profundizar en ellos excede los límites de esta nota.

Aclaración Metodológica: en cuanto a la perspectiva de largo plazo, pudimos haber prolongado hacia atrás la serie del YMROP recortándonos en el GBA, en donde sí tenemos información de períodos anteriores. Sí, ciertamente, en algún momento lo podemos hacer, nada más necesitamos algún “tiempito libre”…

Aclaración Metodológica bis: sí, utilizamos para deflactar nuestros datos el IPC-GBA, precisamente eso. Acaso, hay alguna otra cosa que pueda usarse? ¿Algún relevamiento privado que tan sólo por asomo, pueda compararse con el IPC? Pensamos pedirle a Mercedes Marcó del Pont la data de la canasta familiar de FIDE (en serio lo íbamos a hacer), pero ahora es Presidenta del Banco Nación y debe andar un poco ocupada como para atendernos. O bien a Artemio, que nos pase la serie de su canasta básica (así además no tipeamos de gusto). Todas alternativas, cierto. Precisamente, “alternativas”.

Posfacio: como seguramente alguien acotará, esto no puede considerarse el tank con que amagábamos en nota anterior. Estrictamente podría decirse que se trata de un mero “reporte sobre salarios” que procesa mínimamente la información obtenida de la fuente primaria. Y sí, es así, no es gran cosa, pero tampoco esto que reportamos aparece accesiblemente en ningún lado, o sí?

Posfacio bis: si se me hizo demasiado largo, disculpas.

6 refutaciones:

escriba dijo...

Es un golazo el post. Saludos

fabricio dijo...

Hasta el "AMBITO FINANCIERO" lo admitio (a pesar de la patronal claro). KICHNER LO HIZO¡¡¡
Al 1 a 1 se lo pierden en el culo...
Y en toda caso, pase de K y palomita de Siravasa...golazo.
Salud¡¡¡

Andrés el Viejo dijo...

Excelente estudio. Lo voy a guardar porque merece un examen cuidadoso y ser pirateado sin misericordia.

Sirinivasa dijo...

escriba: por suerte para "nosotros" el arco de "ellos" se viene agrandando.

Fabricio: no ví ámbito déstos días, pero debiera haber titulado algo así como "Peligroso: sube el costo laboral"

andrés: ni lo mencione, es precisamente para eso que lo hemos subido.

La Runfla dijo...

No somos muy buenos en economía, pero sus posts nos van aclarando con datos y profundidad cuestiones que siempre nos inquietan. Muchas gracias.

Don Segundo dijo...

Hoy leyendo un post de Krugman me acordé de esta entrada...

¡Excelente laburo! También me lo guardo...