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Se armó el esmowing


La primera vez que escuchamos hablar de los blogs se trataba de un experimento literario, del tipo novela por entregas, sin editor ni editorial, ni intermediarios de ningún tipo. Nos llamó la atención. Se trataba al menos de escribir, se supone que bien, con alguna frecuencia y exhibirlo sin más. Luego fuimos anoticiándonos de que el medio crecía de manera vertiginosa. Que existían estos soportes gratuitos, y que crear uno era, casi, tan fácil como abrir una cuenta de correo electrónico. Allí ya aparecía de todo. Mi impresión fue menos positiva, me pareció que era como tantas cosas de Internet que son sólo entretenimiento para adolescentes, y personas en eterna edad del pavo (foros de chat, encuentra pareja, etc., etc.). Lo cual no criticamos en sí –lejos de nos elitismos de cualquier tipo- sino que como la tele, y más aún, la web da cabida a todo y de todo. Es que Internet tiende a asemejarse, en tanto medio, cada vez más a la tv, sólo que multimedial, interactivo, y anárquico –en el buen sentido-.

Luego, por casualidades, por seguir rastros, repercusiones de algunos blogs en la prensa gráfica, fuimos llegando a algunos de los que aparecen enlistados entre “los que leemos”, y de allí fuimos descubriendo más y más. De todo, nuevamente, como en botica.

Y encontramos un universo por demás interesante, por momentos apasionante, de a ratos adictivo. Como lo nuestro son los números y el acontecer político, nos deleitamos leyendo diariamente varios de éstos blogs. En algún momento su lectura llegó a reemplazar a la lectura de los diarios en la web. Luego descubrimos la frondosidad de lo que podía aparecer en las ventanitas de comentarios, y los –muchas veces- jugosos debates que ahí se suscitaban. Debimos recapacitar. Reincidiendo en lo ya dicho, constatamos que hay de todo, y mucho también bueno. Asimismo como quien no quiere la cosa, comenzamos con este mismo, Datos Duros.

De lo más llamativo nos resultaron los entrecruzamientos y controversias surgidos entre distintos bloggers. De eso se trata esta nota, puro prolegómeno para “rebotar”, “levantar”, o como sea que se denomine (creo que son términos del gremio periodístico), un más que interesante debate en torno a biocombustibles, retenciones, subsidios y, por qué no, vanidades polemistas de quienes van más profundo que la superficialidad mediática en cuestiones que enriquecen los necesarios debates sobre la problemática de nuestro desarrollo.

La cuestión es: Homoeconomicus publicó la nota A comprar un termómetro nuevo, donde a partir de evaluar los diferentes precios de los insumos y productos de la incipiente industria de biocombustibles entrevía una suerte de subsidio implícito que recibiría por parte de los productores. Esto dicho someramente, la nota amplía y extiende la argumentación.

A su turno, y luego de venir anunciándolo, en Economista Serial Crónico, apareció la respuesta, en dos partes, primero: Distorsiones, celestines y biocombustibles: Parte 1

Luego della el descargo de Homoeconomicus: Otra vez?

Y por fin la segunda parte: Distorsiones, celestines y biocombustibles: Parte 2

Bien, para quien le interese el tema, nada mejor que sumergirse un rato y leer. Que los blogs no son sólo para colgar las fotos del cumpleaños de la tía Pocha, y que por fuera de páginas y páginas académicas, y de gigas de papers, ponencias y refritos, se puede aprender y bastante de estos debates blogueriles, solventes y chispeantes, que no, por supuesto, no guardan las tiesas formas académicas. Como referimos en el título, se armó el esmowing, y a ver cómo sigue!!!

2 refutaciones:

Elemaco dijo...

Ayy! tres horas de terapia para olvidar ese martes negro y ahora usted lo levanta!!

Nada que no pueda ahogarse en un vaso viscoso de whisky un viernes a la noche!! jaj

Saludos y buen finde!

Sirinivasa dijo...

Por qué tanto sufrir, estimado!

Yo me pongo del lado de tavos (de manera intuitiva, irreflexiva, sesgada, ideológicamente), pero para mí que quedaron bastante empardados.

Use la terapia para hablar de su vieja, que si no le va a salir muy caro lo del blog