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Quedan dos años para la chapa y pintura

Decididamente este bloguín viene languideciendo al compás del conflicto iniciado por los camperos. Venimos subiendo notas prestadas –o robadas- con periodicidad cada vez más lunga.

El campo nos ocupa, aunque nos preocupan más otras cosas. Así es que decidimos escribir unas reflexiones extemporáneas sobre sobre los dos años que quedan. Y ojo, no vamos a referirnos a lo de emparchar el modelo, reconstruir gobernabilidad, el kirchnerismo e tutti quanti. No, vamos a dedicar nuestra reflexión a cosa tanto más prosaica como es el Indec (opa!).

Hace bastante tiempo –cuando se caldeaban los mentideros en torno al cierre de listas del FpV- teníamos una animada charla con nuestro amigo peronista-matancero-bostero. Lo ponemos todo así unido con guiones porque la categoría está conformada por esa tríada inescindible. El fenotipo amerita anecdotizar. Al menos de pasada.

Vamos al caso. El amigo peronista-matancero-bostero es de los que, siendo fiscales de mesa en las elecciones pasadas –ésas que Cristina Fernández ganó aunque con “legitimidad segmentada”- se afanó las papeletas de la Corriente Clasiste de las Clases Medias y Altas, también conocida como Coalición Cívica. Se choreó las boletas de Carrió, vamos.

Atenti, no fue un engranaje de un perverso montaje del faude maquinado desde oscuros pasillos del Ministerio del Interior. No y de ninguna manera. Puro espontaneísmo peronista-matancero-bostero. Aunque… “Ahí está, vea, vea Usted!” trinarán seguramente los repúblicos amantes de las instituciones wash-and-wear, “entonces hicieron fraude” (sirenas, luces de colores, denuncias en la OEA, semblantes enrojecidos por la indignación).

Bué, pasado el escandalete, sigamos. No se trata, insistimos, de la gran conspiración urdida desde las tenebrosidades del poder K. Que se entienda, es consuetudinario. El hombre evaporó las boletas de Carrió, como alguna otra vez volatilizó las boletas de Rosa Castagnola –también llamada Graciela Fernández Meijide-, como habrá hecho un bollo las de cualquier otro contendiente serio que haya tenido el justicialismo.

El argumento es inexpugnable, por donde se lo mire: “¿y qué querés que haga? Si ellos no tienen suficientes fiscales para cuidar sus votos… encima quieren gobernar!?”. Dicho sea también que tales atentados al republicanismo nos son de modo alguno privativos del peronismo matancero, vaya que no. Preguntar si no a los frepasistas que –con ánimo suicida- fueron a internas abiertas con la UCR, allá por el 98’. Podrán cosechar sucedidos equivalentes a los matanceros sobre lo que ocurrió en las mesas radicadas en el interior radical (ancianitos más cerca de la cochería que de los comicios aparecían con mano temblorosa empuñando la libreta, y una desusada concurrencia, cercana al total de los empadronados, festoneaba la jornada democrática precisamente en los lugares donde los frepasistas carecían de fiscales).

Nos fuimos por las ramas. De conversa, pues, con el amigo peronista-matancero-bostero, y tratándose de elecciones, fuimos a parar a los números. En particular de los padrones y habitantes de las diversas localidades del conurbano, de otras provincias, y del –cómo no- exorbitante peso electoral del distrito de La Matanza.

A su inquisición sobre la cantidad de habitantes del distrito, fuimos prestos a las planillas del Censo Nacional de Población del 2001 a ensayar proyecciones. Sin embargo, estos números fueron impugnados inapelablemente por nuestro amigo, debido a la antigüedad y desactualización de los mismos, y además por que el censo de marras “dejó afuera un montón de asentamientos”. Puesta en duda semejante afirmación, la respuesta concluyente e inapelable fue “además… fue el censo de De la Rúa”.

Como siempre en este bloguín, largos prolegómenos para llegar al nudo del asunto: los censos de población y vivienda, los datos duros de dominio público que tanto apreciamos y valoramos aquí. El “censo de De la Rúa”, en fin, el que viene, que será el “censo de Cristina”, o el “censo del indec intervenido”.

Nos pusimos a recordar el clima pre-“quesevayantodos” en que se desarrolló el censo de 2001. Cómo circulaba un ánimo, moderadamente atizado desde la patria mediática, de indiferencia, cuando no de boycott, al Censo. Posturas algo sofisticadas conocimos de cerca: quienes se bajaban de la web del Indec el formulario censal, lo rellenaban y planeaban dejarlo con una chinche pegado en la puerta de su casa, mientras aprovechaban la jornada para irse de picnic. Quienes con escasa contemplación mandaban a paseo al ajetreado censista. Quienes se ausentaron de su hogar sin más. Y hogares a donde el censista jamás llegó. Estos últimos casos, por supuesto, amplificados groseramente por el poportunismo mediático, que en el afán de descubrir en cada acción pública los síntomas de la decadencia de un gobierno que caía a pedazos, se las tomaron con el censo.

He allí el nudo de lo que nos preocupa. En 2010 o 2011, aún no sabemos con precisión, se deberá realizar un nuevo Censo de Población y Vivienda. No vamos a ilustrar sobre la importancia de los que es un censo, sólo mencionar que va mucho más allá de saber “cuántos somos” en argentina, sino que dada la amplitud de cuestiones que se relevan en el mismo, es una materia prima inagotable, y una portunidad única de conocer la situación socioeconómica, no de una muestra, no de un conjunto de aglomerados urbanos, sino del toda la población del país.

Del 2008 al 2010 –o 2011- hay un período de tiempo que es… nada. Pasa volando, sobre todo con lo movido que viene el país. Nos inquieta, por decir poco, la dimensión de la cuesta a remontar para que el próximo Censo sea visualizado y percibido por el conjunto de la sociedad como un hecho público de la mayor importancia, desligado de la circunstancia de una gestión gubernamental, provedor de un yacimiento de información valiosísimo para la formulación de cualesquiera políticas sociales de todos los niveles estatales.

¿Cómo hacer para que la “prensa libre” no se ensañe con el censo “de cristina”, o “de moreno” (supuesto que éste último aún conserve su cargo y su presunta influencia)? ¿Cómo evitar que en los grandes centros urbanos de pensamiento libre y PROgresista los vecinos no le chumben los perros a los censistas?

Y no hay que enfatizar en que es un trayecto que, a esta altura, excede largamente a lo que haga el Gobierno Nacional. Más allá de los errores, reales o atribuídos, que se hayan acometido en el culebrón Indec, si mañana designan como director a, por decir un extremo, Orlando Ferreres, y si la decisión de la patria mediática en ese momento sigue siendo asediar al Gobierno, nada cambiará, será el censo “de cristina”, y agitarán lo indecible para boicotearlo, cagándose sin pudores en la importancia de un bien público como el censo.

Bueno, para cerrar, en medio de cambios ministeriales y otras yerbas, aquí en Datos Duros, miramos lejos, trascendemos la mera coyuntura, pensamos en el largo plazo, nos preocupan estas pavadas de lo que sucederá de aquí a dos o tres años.

17 refutaciones:

Mariano T. dijo...

Escuché que en el próximo censo agropecuario los datos no van a ser anónimos como en el 2002, sinó que van a ser planillas firmadas y va a haber cruzamiento con el ONCCA. Eso va a implicar que los datos no van a ser comparables, con una metodología tan distinta, los encuestados van a contestar con el contador al lado.

Sirinivasa dijo...

Sí, absolutamente disparatado... como si el censo de población se organizara desde la comisaría del barrio y lo hiciera la policía.

Un amigo trabajó en el relevamiento de la Matriz Insumo Producto del 97', las empresas que visitó le tiraban por la cabeza las planillas que le pasba el contador y nada más, el flaco terminaba dibujando los formularios en un bar. Y eso que el secreto estadístico en aquel enconces no era un tema de agenda pública...

Más allá de los gobiernos y las gestiones, y como usuario de información primaria, me provoca desasosiego el desprecio por la estadística pública de la gente, de funcionarios y hasta de los mismos técnicos y encuestadores.

En 2001 me peleé con más de uno por la desaprensión respecto al censo.

Será que uno es un bicho raro que valora demasiado los números, qué se yo

Estudiante crónica dijo...

En un episodio de The West Wing (Mr Willis of Ohio), discuten si hacer el censo basado en una muestra, en lugar de "toda la poblacion". No me acuerdo como se resuelve en la serie y en la vida real la Corte Suprema lo prohibio, pero
Es muy mala idea?

Otra cosa: el censo es importante porque determina cuantos diputados le tocan a cada provincia, salvo a las de menos poblacion, -el minimo de diputados es 5- por lo que un voto en la privincia de Buenos Aires "vale" mucho menos que un voto en Tierra del Fuego o La Rioja.

Tincho dijo...

Siri! Donde andaba che! No nos abandone.

Justo que tocas el tema hace poco una profesora que trabaja en las estadisticas publicas tambien me contaba de lo caldeado que estan los animos para el tema del censo agropecuario. Y de lo que va a costar hacerlo en esas circunstancias.

Tenes razon, es una lastima el desprecio a las estadisticas publicas (tambien vale para cristina y nestor). Cuando sera el dia en que no se necesite hacer tanto laburo gracias a la existencia de buenos registros (como me dijo mi profesor de Medicion de la Economia).

Saludos

Julián dijo...

http://ecoveo.blogspot.com/

economía - una noticia x día

Gerardo Fernández dijo...

Hola Datos: Eso que te dijo el matancero para justificar la birlada de boletas a la CC es espectacular:

“¿y qué querés que haga? Si ellos no tienen suficientes fiscales para cuidar sus votos… encima quieren gobernar!?”.

El tipo resume en 15 palabras varios tomos de discusiones. Y ¿Sabés? tiene toda la razón. En términos políticos es así. Quién no es capáz de garantizar fiscales en una elección ¿Podrá garantizar gobierno?
Si si si, es asqueroso lo que escribo. Pero ya lo dijo Serrat

"Nunca es trite la verdad
lo que no tiene, es remedio"

Gerardo Fernández dijo...

Hola Datos: Eso que te dijo el matancero para justificar la birlada de boletas a la CC es espectacular:

“¿y qué querés que haga? Si ellos no tienen suficientes fiscales para cuidar sus votos… encima quieren gobernar!?”.

El tipo resume en 15 palabras varios tomos de discusiones. Y ¿Sabés? tiene toda la razón. En términos políticos es así. Quién no es capáz de garantizar fiscales en una elección ¿Podrá garantizar gobierno?
Si si si, es asqueroso lo que escribo. Pero ya lo dijo Serrat

"Nunca es trite la verdad
lo que no tiene, es remedio"

Andy Tow dijo...

Estudiante crónica, tengo entendido que parte del Censo 1991 se hizo por muestra.

Por cierto, es perfectamente posible estimar toda la población mediante una muestra. Laplace desarrolló a fines del siglo XVIII un método muestral para llevar adelante censos. Actualmente la teoría de muestreo ha avanzado mucho, y será cuestión de simplemente acostumbrarse al margen de error muestral. No es mala idea, pero el problema sigue siendo si le cierran la puerta al encuestador o le dicen cualquier verdura.

Otra cosa, el censo hace rato que no modifica la representación de los diputados. No les conviene a las provincias chicas.

Cresto dijo...

Andy, es cierto lo del Cen 91 (en parte): lo que se hizo por muestra es solamente el módulo de ocupación y características económicas del hogar. El resto (lo correspondiente al "conteo" de la población) se hizo con un censo "tradicional".

Cresto dijo...

Otra cosa (en relación a lo anterior). De cualquier forma es necesario contar con un relevamiento total (un censo digo)... aunque más no sea para actualizar el marco muestral. Cosa que de por sí se encuentra desactualizado.

De hecho, Naciones Unidas recomienda a los países realizar con en los períodos intercensales un "conteo" de población, relevando características básicas, sexo y edad... de la población.

Andy Tow dijo...

Cresto, sin duda que es mejor hacer el conteo completo. La muestra siempre es una opción. El tema igual pasa por las dificultades para llevarlo adelante. En 2001 los docentes boicotearon, e incluso el gobierno mismo no impuso el feriado comercial. Ahora con la situación en el INDEC habrá que ver qué margen hay para hacer con éxito un censo completo, no solo por el grado de colaboración de la población en general sino sobre todo de los técnicos del organismo.

Andrés el Viejo dijo...

Estudiante: como dice Tow, hace mucho que los censos no intervienen en nada para la composición de la Cámara de Diputados. El general Bignone fijó la representación de cada provincia, con una lejanísima referencia en el censo del 81 (puesto que se manipuló la representación sin relación con la población). Y, desde entonces, la única modificación fue la incorporación como provincia de Tierra del Fuego.

Anónimo dijo...

me parece a mi o está cada vez más homogeneo el perfil de los "participantes" en este blog ? Será bueno o malo eso?

Pablo dijo...

tengo la sospecha que a los argentinos no nos gustan los censos, los numeros etc, porque le quitan aire a la chantada argentina, el hablar al pedo. En los ultimos anios vivi en dos paises diferentes y me llamo la atencion que las discusiones politicas pueden ser feroces acerca de la interpretacion de los fenomenos, pero nadie plantea en un debate en serio que los numeros son truchos. Existen muchas organizaciones intermedias en la sociedad que verifican los numeros.

Anónimo dijo...

Listo, ya termine de leer el post.

Ahora me permite presentar la denuncia de fraude en la embajada norteamericana?

Anónimo dijo...

Ahora en serio, en caso de usar un sistema muestral se podría asignar a cada encuesta un "peso" otorgado por el encuestador que refleje su grado de confianza en la veracidad de los datos.

Se que se puede prestar a manipulación pero un buen analisis estadistico de la muestra puede revelar si el "peso" se correlaciona con alguna variable negativa para el gobierno o es independiente de los resultados.

Despues de todoel encuestador no es ningun boludo y se da cuenta cuando le mandan fruta.

Sirinivasa dijo...

Anónimo denunciante: creo que correspondería hacer la denuncia en un juzgado ordinario, no sé porqué se le ocurre ir a La Embajada. Igualmente hay que tirar papeletas para hacer la diferencia que hubo entre Cristina Fernández y Carrió, no? Cuántos votos de diferencia fueron?

Anónimo preocupado por la homogeneidad de los participantes: rompa la quietud y polemize salvajemente, será bienvenido!

Último anónimo: es una idea más que interesante, pero sospecho que los "técnicos prestigiosos" que gobernaban el indec jamás hubieran admitido que el encuestador tuviese la más mínima injerencia en la valoración de la calidad de la información. De primera mano le digo, para los "técnicos prestigiosos" el encuestador es una molestia insoslayable -dado que alguien tiene que hacer el trabajo de campo- a quien se lo trata con más desconfianza que a Moreno y Ana Edwuin juntos.

El resto de los anteriores, se agradece siempre que pasen por aquí.