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Techint y el Socialismo del Siglo XXI

Entre ayer y hoy nos encontramos con ésta novedad. Habíamos dejado de seguir de cerca el conflicto, y al parecer las cosas se han desencadenado. Hace casi un año -en Junio del año pasado, para ser precisos- escribíamos en una revista esto que va a continuación.

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Semanas atrás fue portada de los medios nacionales el conflicto entre el gobierno venezolano y la Siderúrgica Sidor –controlada por Techint- durante el cual el presidente Hugo Chávez amenazó con estatizarla. Terciando en la disputa intervino como mediador el Presidente Kirchner. Esta situación admite diversas lecturas que echan luz sobre otros tantos dilemas abiertos a la hora de debatir cuál es, para la Argentina, el modelo posible de desarrollo económico y social. ¿Cómo dimensionar entonces, en ese marco, la controversia reseñada?

Digamos que Techint es un grupo económico monopólico y concentrado, que creció y se desarrolló al calor de dictaduras y democracias. Se benefició de dudosos regímenes de promoción industrial, de créditos oficiales, seguros de cambio y pesificaciones. Medró en las privatizaciones de los noventa, fugó divisas y fue “contratista” de la patria. Tuvo y tiene sospechas de haber incurrido en cohechos diversos para favorecer contrataciones. Se le han imputado, además, variadas conductas anticompetitivas basadas en su poder monopólico. Podemos, pues, preguntarnos ¿debiera el Gobierno Nacional mediar en su defensa ante un gobierno extranjero, y a más, aliado político y socio comercial de la Argentina?

Sin embargo, para respondernos, debiéramos mensurar también otros elementos. Techint es un conglomerado de empresas siderúrgicas, líder mundial en la fabricación de tubos sin constura, insumo estratégico de la industria petrolera. De hace décadas ha expandido internacionalmente sus operaciones, en un sector –el siderúrgico- que se encuentra actualmente inmerso en un complejo proceso de fusiones y adquisiciones a nivel global, donde han aparecido nuevos e importantes jugadores originarios de países emergentes (CSN de Brasil, Mittal Steel de India, Baosteel de China). En nuestro país es proveedor de insumos básicos para el conjunto de las ramas industriales y cuenta con un denso entramado de proveedores nacionales, a los cuales transfiere tecnología, financiamiento y capacitación de sus recursos humanos. Es decir, desarrolla su cadena de valor hacia dentro del tejido empresario nacional. Por añadidura, es generadora de tecnología y empleo de calidad –tanto en calificación como en ingresos. Debiéramos entonces preguntarnos también ¿Puede el Gobierno Nacional desentenderse de los avatares de tal empresa, aún cuando ello involucre a un gobierno extranjero, aliado político y socio comercial de la Argentina?

Consideremos el ininterrumpido proceso de extranjerización sufrido por la economía argentina (ver cuadro), iniciado en los noventa con las privatizaciones y la apertura liberal, y continuado hasta el presente, con importantes adquisiciones de empresas nacionales por parte de capitales brasileños. Notaremos que Techint es la única empresa de capitales nacionales que aún queda dentro del conjunto de las diez empresas de mayor facturación del país.

El éthos político del cual somos tributarios considera que los lineamientos del proyecto de sociedad que cada pueblo tiene la oportunidad gestar, aún con la visión de una convergencia estratégica entre países hermanos, los debe definir su pueblo, en su marco nacional, y definidos por el movimiento político y por el liderazgo que asumen la responsabilidad y la osadía de llevarlos adelante. Así, Venezuela, ha optado por contruir el llamado "socialismo del siglo XXI". Cuenta para ello, además de lo mencionado, con que, debajo de su suelo, se encuentra una de las mayores reservas mundiales de hidrocarburos, y por sobre él, y de propiedad estatal, una de las líderes del mercado petrolero mundial: PDVSA.

En nuestro país, la Argentina, el proyecto que conduce el Presidente Kirchner, arraigado –pero no anclado- en lo mejor de la historia del peronismo, ha definido nuestro rumbo como un capitalismo nacional: un modelo de Nación que conjugue inclusión social, justicia distributiva, inserción protagónica en el marco regional y un crecimiento económico y tecnológico que, si bien se articule y potencie con el proyecto regional latinoamericano, tenga una sólida base nacional y sea factor de prosperidad para el conjunto de la sociedad Argentina.

Preguntémonos, finalmente, ¿qué inserción puede tener la Argentina, no ya en la globalización neoliberal, sino en el proyecto de integración latinoamericano, cuando en la cúpula empresaria tienen una presencia tan reducida los capitales nacionales, y más aún, cuando en la cúspide de esa cúpula ya no queda sino tan sólo una?

Sin pretender dar respuestas, digamos que la racionalidad empresaria individual, librada a su suerte, carece de límites. Se aprovechará de la esclavitud si ello es legal y rentable. Detectar en los grupos empresarios las conductas negativas mencionadas más arriba puede ser una historia sin fin. La otra parte del problema radica en la existencia de un Estado con la fortaleza, y la capacidad, para establecer esos límites, para regular y encauzar la conducta empresaria de modo tal que su prosperidad involucre al resto de la sociedad. Y la existencia de ese Estado depende, sí, del protagonismo popular. Quizá sea la clave para construir esa “Argentina en serio” de la que nos habla el Presidente.

Para concluir, apuntemos que esta lectura, en otros tiempos, en debates pasados, hubiera sido execrada por burdo “nacionalismo burgués”, pero se trata justamente de pensar sin anteojeras ideológicas, de no medir nuestros avances según la distancia que nos separa de modelos que no son producto de nuestra realidad. Estamos en la Argentina, viviendo nuestro Siglo XXI. Nuestro proyecto nacional debe incluir a Techint. Y “contenerlo”, de eso se trata.


6 refutaciones:

Tavos dijo...

"En nuestro país, la Argentina, el proyecto que conduce el Presidente Kirchner, arraigado –pero no anclado- en lo mejor de la historia del peronismo, ha definido nuestro rumbo como un capitalismo nacional: un modelo de Nación que conjugue inclusión social, justicia distributiva, inserción protagónica en el marco regional y un crecimiento económico y tecnológico que, si bien se articule y potencie con el proyecto regional latinoamericano, tenga una sólida base nacional y sea factor de prosperidad para el conjunto de la sociedad Argentina."

Qué optimista querido Sirinvasa!!
Acá no hay proyecto de capitalismo nacional ni inserción social ni justicia distributiva.
Ojalá fuera eso el kirchnerismo!!

Sirinivasa dijo...

"ha definido nuestro rumbo como..."

Es todo condicional estimado. No olvide que fue hace un año, en una publicación -y sin firma, jé- de difusión bastante amplia.

Me parece que las preguntas igualmente valen, por eso lo postié.

Aún con todo lo que ello acarrearía, si en el top 500, tuviésemos 40 o 50 techines, el país sería bastante diferente, estaríamos discutiendo cuestiones menos básicas que las retenciones, o no?

Tincho dijo...

Siri, no sera ya un fetiche el tema de la burguesia nacional?

Saludos.

Mariano T. dijo...

Lo importante es que en la gesta que ha emprendido el gobierno contra los chacareros, estas 500 empresas(entre las que no hay ningun productor puro) estan del lado del gobierno.
Luchen tranquilos compañeros, que paolo rocca les cuida las espaldas!

Sirinivasa dijo...

Tincho: lo de la "burguesía nacional" me parece una discusión anacrónica y sinsentido, así tal como se suele plantear.

Categoría huidiza y esquiva si la hay. Y si alguna vez hubiera habido en la Argentina un Sujeto Histórico con los atributos rvolutis que el barba le atribuía a la burguesia (ver por eljemplo el "canto a la burguesía" que es el manifiesto) no habría habido tanto debate sobre si la había o no, si había que engendrarla desde algún lado o qué.

Pensar en esos términos me parece que es cargar con una cantidad enorme de supuestos acerca de lo que "debe hacer" una clase social, sobre las "tareas históricas" que le competen, y teleologismos que nublan la perspectiva de la historia real, cuyo decurso no está escrito en ningún lado.

Hay empresas, empresarios tales y cuales, con tales y cuales conductas, que se han desempeñado así y asá en la historia que conocemos. Yo no me animo a ir más allá de eso.

Como le decía a tavos, vale la pregunta. Y comparar con algunos otros países a los que les ha ido un poco mejor que a nosotros, si es que han generado o no una densidad empresarial capaz de insertarse dinámicamente hacia el exterior.

Después discutimos el resto, pero lo concreto es que por cada techint que NO tenemos en el top 500, lo que hay son transnacionales.

Mariano: le pastearía acá varias cosas que le ha escrito Manolo, con mucha más claridad, precisión y concisión que yo ;P No, no creo que el Gobierno haya emprendido ninguna gesta, mucho menos "contra" el campo.

Creo también qque de las 500 del top, unas cuantas deben tener excedentes financieros volcados a pooles. ¿De dónde sale tanta tarasca, no?

Tincho dijo...

Exactamente Siri. A lo que yo apuntaba es al hecho de como se encuentra distribuida la propiedad no tiene mucho sentido ponerse a discutir como le gustaria a uno que fuera o si seria conveniente o no tener esa burguesia a la que se le atribuyen todas esas cosas.

O sea, es un fetiche porque desplaza al objeto q en realidad es importante, la conducta de esas empresa y no su propiedad. Por lo menos asi lo veo yo.