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Bajar un cambio

Escribimos estas impresiones habiendo apenas ojeado los titulares del día

Análisis apresurado, seguro que rengo de mucha data insider. Al fin, nosotros somos autsider.

Cristina juntó la tropa en Parque Norte. Los sentó a todos de su lado. Los descafeinados y los de grasa. Los vacilantes y los “patria o muerte”. Scioli y D’Elía. He ahí la foto.

Y los bombos, y los muchachos, de todo pelaje. Un tórrido, confuso, y entremezclado caldo peronista.

Tiró un rebaje. No invocó el “alambre de fardo” como algunos –de ambos lados- hubieran deseado. Repitió -punto por punto- la justificación / explicación- del tributo a la superganancia. De la valla puesta ante el shock externo. El rampante aumento del precio internacional de los granos en definitiva lo es.

No sólo la malaria externa nos puede hacer crujir. Las bonanzas de capitales o de dólares también. Emborrachan, ponen en riesgo el esquema de tipo de cambio alto administrado con esterilizaciones desde la Play Station del Banco Central. Impactan en las decisiones de producción. Señales de precios dicen los que hacen economías.

Que el Estado no intervenga en juego cargando los dados es un disparate. Cosa de libertarianos de café, o de falta de visión global, sobre todo política, sobre todo histórica.

Tiró un rebaje y marcó la cancha: “Si estás con la reforma agraria no podés estar con Cecilia Pando y con los nostálgicos de los tanques”. “Diferenciáte, segmentá a tus aliados”, dijo.

También bajó línea para los muchachos –como bien lo registraba Mendieta- “nosotros no promovemos la lucha de clases”.

Dijo, “no vamos a salir con la negrada a desalambrar y carnear novillos”. “Porque aún si eligiéramos ése camino –que no es el caso- no tendríamos con qué bancarlo”: eso no lo dijo, claro.

Aguantar la calle, pero dosificar el empleo de recursos. Se avizora una larga pulseada.

El viernes la mesa con las gremiales. Lo esperado. Dicen que hubo aprietes –¿de qué lado?- y que la cosa fue dura, espinosa. En la medianoche salió a hablar el Jefe de Gabinete. “Muchachos, las retenciones no se tocan, a partir de ahí digan Ustedes: ¿qué quieren? Lo que se pueda lo haremos.”

¿Qué se abre a partir de allí?

Hay un sujeto emergente. El más vulnerable del sector. No el más vulnerado de la sociedad. Sí el que se percibe como menos ganador entre quienes considera sus pares.

Problema: se encolumnó en un ajedrez en el que son negociables. Comparten un frente de lucha con quienes les joden la vida todos días y desde el fondo de la historia. Es decir, son la fuerza motriz de un movimiento cuyos objetivos estratégicos no definen. Es más grave aún, no tienen objetivos estratégicos, siempre les han sido dados –para su beneficio y para su padecimiento- por quienes en verdad conducen el frente agrario

Si ganaran, tan sólo estarían validando, cristalizando, y hasta legitimando, una relación de poder, al interior del sector, en la cual son subalternos.

Si mañana desaparecieran las retenciones, mejorarían la ecuación de su rentabilidad, qué duda cabe. Pero también seguirían siendo el eslabón más debil. Estructuralmente además. En la dinámica del acpitalismo por ellos soñado, aún sin retenciones seguirían siendo victimizados por la tendencia a la concentración.

Eligieron la peor de las consignas: acabar con las retenciones. Eligieron mal el enemigo: el Gobierno. Eligieron mal a los aliados: el conjunto indiferenciado del sector agropecuario. Eligieron mal el revestimiento ideológico del movimiento: un gorilismo clasista reloaded.

Le abrieron la puerta a los espectros. Sumaron –gratis- a la izquierda esteparia y a la izquierda isabelista. Esto último los terminó de asemejar a la Unión Democrática, o a los Comandos Civiles. Y para enfrentar a un Gobierno que no está del todo claro si quiere colocarse en ese lugar de la historia.

Extremaron metodologías. Descubrieron, con festividad tribunera, la gimnasia de la movilización y el corte de ruta.

Ya no se trata de si es paro o lock out. Disquisiciones, a esta altura, para la esgrima polemista. La amenaza es el desabastecimiento. Lo hacen explícito. Bravuconean. Acaban enamorándose del personaje del “interior profundo” contra los confiscadores portuarios. Los medios les dan soga (¿hasta cuándo lo harán? Y, ¿cuán amargamente digerirán el momento en que les bajen el pulgar de la cámara?)

Vieron a los cacerolitas como un apoyo fuera de cálculo y bienvenido. Eso los terminó de hacer desestabilizantes. El ergo va de suyo: si van contra el Gobierno, no contra las retenciones…

Pisó la calle la farsesca golpista. Aunque no se hagan cargo, ellos conjuraron su presencia. Validaron como aliado inesperado a una “heteróclita multitud”, esta sí, de opulencia secular.

Pero, son un sujeto emergente, movilizado, vulnerado. Extraviado, pero con capacidad de daño.

Este Gobierno ya asumió un desafío similar. Los piquetes de los desheredados, de la crisis, gestados en los 90’. Resolvió el dilema con éxito formidable.

La analogía es parcial, quizá caprichosa. Pero provee de algunas claves.

Si se leyera esta crisis –que lo es- en esos términos, algunas lecciones van saliendo solitas, parecerán forzadas, pero no está de más consignarlas.

El Gobierno necesita un Parrilli y una Alicia, para los chacareros. Que bajen a los territorios, a buscar a los referentes de cada piquete. Darles todo lo que piden. Salvo las retenciones, claro, pero ofrecerles todo.

Al fin, la suma de esas erogaciones no puede ser mucho contra un presupuesto que de rechoncho, ya cría sebo. Mucho más oneroso es acordar con las “grandes entidades”, sobre todo en términos políticos, mucho más en cuanto a la viabilidad del Proyecto.

El estallido deviene de la suma de las intervenciones contradictorias y contrapuestas que se autoimpuso el Gobierno en su heterodoxa estrategia antiinflacionaria. Amerita balance y memoria, evaluación de desempeño. Cuantimás no sea intramuros.

Algo se eso se insinuó desde el atril. Pero acordar con las “grandes” es una estrategia sinuosa. Y no garantiza la paz de las mieses.

La representatividad de los Miguens & Cía es, por decir poco, dudosa. Ellos, los vulnerados, ya sienten que la lucha es de ellos. Son un movimiento social.

Timonear el conflicto dialogando con los dialogistas, apostando a que los maximalistas vayan quedando marginados de la mesa y finalmente aislados, es un camino posible.

Pero deja a los vulnerables del sector definitivamente afuera del Proyecto. Probablemente nunca estén dentro, o se sientan parte, pero el acuerdo con los “grandes” –ambas partes lo saben- es pura conveniencia de coyuntura, con quienes están y estarán siempre en la vereda de enfrente.

Es, además un camino injusto.

A diferencia de ahora, los desheredados estaban a la espera de una convocatoria política. El horizonte de su lucha suponía la emergencia del Proyecto continente de sus aspiraciones. Las materiales y las simbólicas. Cuánto de cada cosa hayan obtenido es harina de otro costal. Vale señalar la diferencia como sustantiva.

El Gobierno va inventariando el parque y los efectivos. Puso la pelota del otro lado.

No puede ceder un solo punto porcentual de retenciones. Si lo hace, detrás de los chacareros vendrán en fila, y afilando la cuchilla, los Grandes Intereses que sólo esperaban la ocasión de debilidad para meterse al ruedo.

Por eso, la controversia técnica y económica acerca de las retenciones, puede ser esclarecedora y necesaria, pero no es lo fundamental. No es lo que está en juego.

¿Cómo sigue? ¿Cuánto más pueden persistir los bloqueos? ¿Qué cartas le quedan por jugar a los movilizados? Pareciera que ya hubiesen extremado todo lo que podían extremar: la virulencia de las medidas, los reclamos de “máxima”, la ideologización, el “tiempo indeterminado”, el cuestionamiento a la legitimidad del orden político.

¿Cómo se vuelve de eso? ¿Cómo se llega a un “diálogo”, bien que reclamado pero difícil de imaginar? Están en el dilema de mostrar que quieren llegar a una resolución del conflicto, o bien que “van por todo”. En ése caso, para mal de casi todos, ellos no estarán invitados al festín de la revancha. Descubrirán, quizás a destiempo, que una vez más fueron tropa de choque de la revancha.

PS: debemos mucho de lo aquí esbozado al estimulante intercambio de opiniones con Manolo y con Mendieta. Vale señalarlo.

Sainetes


Nos excusamos. Este blog se ha desmadejado un poco en estos últimos días. Hemos pasado de los Datos Duros, a los datos blandengues primero, y luego a la barricada más prosaica. Cosas de la Argentina, que no deja de agitarnos, de ocuparnos y de preocuparnos.

Más que sesudos análisis sobre la candente coyuntura política y social que estamos atravesando, hoy –y porque el tiempo escasea- derraparemos aún más en la mera anécdota, y en lo que sería puro pintoresquismo si es que del fondo de la historia no asomaran espectros trágicos.

La Plata, Miércoles 26 de Febrero. A las 19-20 hs. en la esquina de las calles 7 y 50 se armó. Esa esquina es la esquina donde por antonomasia acuden los platenses en ocasiones festivas o no. Clásico Gimnasia- Estudiantes en que alguno de ambos es derrotado contundentemente por su rival; triunfo de la selección Argentina, cacerolazo… Los hubo en 2001-2002, aunque de una dimensión y contenido bastante diferente a los de ahora. Por esos tiempos en bonaerensia, además de los corralitos y otras conmociones argentinas, vivía con un signo monetario –cuasi moneda, en rigor- novedoso cual el Patacón. Ello le agregaba un condimento adicional a la formidable desmonetización y pauperización nacional.

Bien, si uno lee los diarios encontrará un escenario calcado de los que hubo en la Babilonia del Plata: “piqueteros desaforados” mandados por el Gobierno agrediendo a los “vecinos autoconvocados”.

Mi duda, mi intriga, mi desconcierto estupefacto, deviene del siguiente escenario que se presentaba al incauto transeúnte de las lides políticas argentinas: ¿¿¿qué explica que salgan juntos a la calle el Partido Comunista Revolucionario (PCR), Quebracho, Franja Morada, estudiantes de agronomía del interior de la Provincia de Buenos Aires, el ex candidato a intendente por la Coalición Civica, etc., toditos todos, codo a codo, a tocar la cacerola???

Eso sí, nada de espontaneidad. En varias facultades de la UNLP había carteles desde temprano convocando a la “autoconvocatoria espontánea”.

Con respecto a los “desaforados piqueteros”, ¿cómo puede un medio con pretensiones de seriedad periodística denominar así, porejemplo, al Secretario de Cultura de la Municipalidad, o al Director del Colegio Nacional de La Plata, si no es por una cínica y maliciosa toma de partido y decidida distorisión de la realidad?

En fin, pronto volvemos con más Datos Duros, a mostrar cómo avanzó la sojización del campo en las últimas décadas. Por ahora nos vamos al encuentro "Blogs y nueva esfera pública"

Invitación

Otras voces


La CGT se manifiesta contra la desestabilización de la oligarquía y sus personeros

CAPITAL FEDERAL (Agencia Paco Urondo) Hace 32 años, un mes y diez días -precisamente un 16 de febrero de 1976- banqueros, industriales, la Sociedad Rural y el resto de las organizaciones que nucleaban a los sectores del campo, iniciaban un Paro de claro contenido golpista (conocido como el lock-out Patronal de la Apege), anticipándose al levantamiento militar del 24 de marzo, todo con la venia de los EEUU. Esa alianza oligarca, militar y pro-imperialista derrocaba a un Gobierno constitucional que ya había adelantado la fecha de los comicios para elegir Presidente en Octubre de ese mismo año. Todo con la complacencia de la prensa nacional. Desde los titulares de Clarín, La Nación, La Prensa y La Razón se exaltaba el derrocamiento del orden constitucional, acompañando el genocidio y el plan neoliberal de Martinez de Hoz.

Desde entonces, y mientras la dictadura genocida asesinaba y desaparecía a miles de hombres y mujeres -en su mayoría trabajadores que resistían como ordenaba la Constitución Nacional y perdían por ello su vida, su libertad y sus derechos- las organizaciones del campo (las que hoy llevan adelante este “paro histórico” como dicen los mismos medios que apañaron la dictadura), acompañaban alegremente junto con la prensa vernácula que hacia negocios como el de papel prensa. Entonces no hubo ni paros, ni protestas del “campo” a pesar de lo que sufría la Patria y el conjunto del Pueblo.

Tampoco hubo paros y protestas de la Sociedad Rural y el resto de los organizaciones rurales cuando Menem y Cavallo saquearon la Argentina, liquidando las empresas del Estado, millones de puestos de trabajo, expulsando a la marginalidad a millones de compatriotas, devastando las riquezas del país y pauperizando a todo un Pueblo. Ni siquiera cuando la convertibilidad fundió sus campos y quedaron todos embargados hubo un “paro histórico”. Pero protestaban, reclamando mano dura junto a esos mismos medios de prensa, cuando los trabajadores resistían o los excluidos, negros villeros al fin (como se escuchó ayer de los “piquetes paquetes”) cortaban rutas, pidiendo para comer o pidiendo trabajo.

Y ahora, con un Gobierno que recupera el sentido de la dignidad y de la Justicia Social para todos los argentinos; un Gobierno con claro sentido nacional y popular que abandona las relaciones carnales en materia internacional para propender la unidad con nuestros hermanos y vecinos a través del MERCOSUR ampliado; un Gobierno que ha impulsado un modelo productivo que combina un mercado interno fortalecido con el aprovechamiento de las exportaciones, recuperando el diálogo social a través de las convenciones colectivas de trabajo, generando trascendentes cambios en muy poco tiempo.

Estamos hablando de un Gobierno que no se olvidó de los productores agropecuarios, sino que produjo el salvataje para que esos productores, fundidos por el neoliberalismo, no perdieran sus campos. Los transformó en rentables modificando el tipo de cambio (que padecieron los asalariados hasta que se recuperó la economía), lo que -sumado a los precios internacionales- ha permitido ganancias siderales para todos esos productores como en décadas no habían tenido.

Sin embargo, cuando el Gobierno, con sentido ordenador y equilibrador, usa el mecanismo de las retenciones a las exportaciones para regular progresivamente un sistema impositivo aún regresivo, garantizando el abastecimiento del mercado interno, abandonado por la voracidad egoísta de la oligarquía, para usar esos excedentes con criterio de equidad en la distribución social y el desarrollo armónico de áreas postergadas, la entente oligárquico financiera y proimperialista huérfana de una conducción política que garantice acumulación de poder, se lanza a esta protesta salvaje con el acompañamiento de los mismos medios de prensa que acompañaron aquel paro golpista de febrero de 1976. Hablamos de una cobertura sesgada por la parcialidad y con clara intención desestabilizadora.

Y en esa acción desestabilizadora hay muchas cosas que no se dicen:

-si las retenciones son a las exportaciones, por qué las protestas no van dirigidas contra los monopolios exportadores que son los que ahogan a los pequeños productores.

-el aire quijotesco que se le da a “las protestas” no dice que un poco más de 900 oligarcas detentan 35 millones de hectáreas, mientras que 137.000 productores cultivan sólo 2.000.000 de hectáreas.-los que rechazan las retenciones, pretenden que en salvaguarda de sus fortunas y sus intereses egoístas, la carne y los alimentos asciendan de precio a los valores internacionales para que al Pueblo se le hagan inaccesibles y sólo las puedan consumir las minorías selectas

-si la protesta es sana, por qué se ha visto tanto odio de clase expresado contra camioneros y otros trabajadores. Por qué tanta violencia traducida en piedrazas, ostentación de armas blancas (con empuñadura de plata eso sí), carabinas amenazantes a manos de esa fuerza de choque de la oligarquía golpista y desestabilizadora.

-no es un paro agrario, porque como han reconocido los propios “huelguistas” más allá de las tranqueras se siguen cumpliendo todas las tareas del campo: se está levantando la cosecha, se alimenta al ganado, es decir, el patrimonio propio no se arriesga. La protesta no afecta lo propio sino que trata de joder al resto del Pueblo Argentino. Un ejemplo de ello es el desprecio hacia quienes han sufrido y todavía sufren hambre, desparramando carne vacuna para formar las barricadas, pretendiendo detener a un país que está reconstruyendo su futuro.

Por ello, no nos engañemos. El “campo” no está parado. Están trabajando como nunca, gracias a las políticas que se aplican en la Argentina desde hace 4 años y medio.

Los que bloquean las rutas y los que los acompañan desde los medios de comunicación, defienden los intereses oligárquico-imperialistas, los mismos intereses que saquearon la argentina y mataron -por la violencia de las armas o por la violencia del hambre- a miles de compatriotas en las últimas décadas.

Todo comenzó con una protesta como ésta en febrero de 1976. No nos dejemos confundir. Tengamos claro que las retenciones son a las exportaciones, y por eso no nos dejaremos de preguntar, si no hay otro fin oculto, por qué las protestas no van dirigidas contra los monopolios exportadores que son los que ahogan a los pequeños productores. Defendamos este proyecto de país que nos contiene a todos, y no sólo a los oligarcas que a lo largo de la historia han venido frustrando nuestro destino como Nación Soberana.

Buenos Aires, 25 de Marzo de 2008.
Julio Piumato, Sec. de Derechos Humanos
Hugo Moyano, Secretario General

Corporativos, facciosos y golpistas

El Lunes escribíamos estas reflexiones, algo desactualizadas. El archivo se nos perdió por esos avatares electrónicos. Ahora lo recuperamos, y aunque está algo desactualizado, creemos que puede servir.

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Nos excusamos del faltazo a la hora de mechar en los comentarios de la nota anterior. Tiramos el petardo y “desaparecimos”. Se hace lo que se puede… sobre todo en estos días pascuales donde llueven pedazos de hielo del tamaño de pelotas de ping-pong (se atora el tráfico de los barrios más afectados por el temporal y el granizo: la solidaridad de los agropecuarios en conflicto rebalsa camiones de medias reses y comida para los pobres a quienes se les voló el rancho).

Ha corrido mucha “tinta” en la blogósfera en torno a las medidas de fuerza de “el campo”. El conflicto ha seguido evolucionando con inciertas perspectivas. Se extreman posiciones, sobre todo de los productores presentes en los cortes de ruta, y en menor medida, pero validando las primeras por omisión, de los dirigentes de las principales entidades rurales.

En esta nota no pretendemos estilizar un análisis exhaustivo del conflicto (¿acaso eso sería posible en caliente?). Apenas trataremos de pasar en limpio impresiones, datos sueltos, comentarios y miradas de otros, muchas expresadas en blogs varios (quien encuentre aquí ideas que le parezcan propias: enhorabuena, es así).

Por diversas razones se nos impone pasar en limpio estas cosas. Además, en este luminoso lunes 24 de marzo, recrudecen maximalismos impensados, injustificables, absurdos. Tratamos de ir consignando impresiones, datos sueltos, articulaciones de argumentos parciales.

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“Hoy, desde una nueva perspectiva, consecuencia de haber asumido el gobierno las Fuerzas Armadas el 24 de marzo, encaramos el futuro de la Argentina, con renovada esperanza”
Celedonio Pereda, Presidente de la Sociedad Rural Argentina
01.08.76


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En este momento escuchamos por radio a un dirigente de la Sociedad Rural de San Pedro. Parece que ahí en el corte de ruta están todos enfierrados. El tipo primero se hace el boludo, después termina bravuconeando: “Las armas están bien guardadas”, dice. Pero sí, la cuestión es que están armados, lo admite.

En la nota anterior ensayamos algunas preguntas sobre el ecléctico sujeto denominado “campo”. ¿Acaso no son “empresarios”? Organizan factores productivos, tierra, trabajo y capital, para obtener bienes y servicios destinados a ser comercializados en el mercado, en un marco jurídico e institucional determinado por el estado a través de su gobierno, electo democráticamente.

Empresas, recursos productivos, economía capitalista, sociedad democrática. ¿Olvidamos algo?

¿En qué planeta viven estos empresarios? ¿Qué los hace diferentes de otros? ¿Quién les atribuyó la heredad de valores inmateriales constitutivos de la patria misma?

“Cultivar el suelo es servir a la patria” proclama jactancioso el sello de la Sociedad Rural Argentina. ¿Fabricar rulemanes no? Elevado el cultivo –y las vaquitas- a razón y ser de la patria, el resto de las actividades económicas –esto es, empresariales- vendrían a ser meros parásitos, expoliadores de la única riqueza verdadera, la que produce la tierra por gracia de sus empresarios. Esto se llamaría… ¿neo fisiócratas?

“Somos el pueblo” alecciona un piquetero agropecuario entrevistado por otra radio. Pues bien, si una asamblea se proclama representación del pueblo, y además está enfierrada, según leímos en la Constitución ello constituye delito de sedición, ¿o leímos mal?

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“Puesta en marcha el Proceso de Reorganización Nacional en marzo de 1976, con una correcta conducción económica, comienza una etapa de fortalecimiento de los principios de libre empresa y de iniciativa privada, únicas bases ciertas para obtener un rápido desarrollo creador de trabajo y riqueza”
Juan Pirán, Presidente de la Sociedad Rural Argentina
27.07.79

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¿Adónde quieren llegar los empresarios agropecuarios en conflicto? Toda la problemática, todo el conflicto, todo el reclamo, parece resumirse en una sola, unánime e innegociable consigna “No a las retenciones”. Pues bien, el Gobierno tiene la potestad, la legalidad y la legitimidad para establecerlas. ¿Entonces?

¿Alternativas? Las hay, materia de debate, controversia y opinión. No aparecen, sin embargo, en el planteo de los empresarios agropecuarios. Se trata, nada más, de “dejar en paz al campo”, como bien se supo posicionar la inefable Elisa Carrió. Es decir, ninguna intervención pública, ninguna acción estatal, nada de nada es admitido por los empresarios. Laizzes faire, he allí toda su política, todo su proyecto de país.

Eso sí, con gasoil subsidiado, Banco Nación que los arrulle, pesificación uno a uno de deudas… ¡oh! Eso fue hace mucho tiempo, no cuenta, ¿no?

Entonces, como son la patria, hay que dejarlos en paz. Hay un pequeño problema, en el país que estos muchachos imaginan sobra gente, y por varios millones. ¡Qué detalle!

Llegamos al punto. ¿Qué acaban por proponer? Ya ve, “que se vayan los Kirchner”. Graznido que, de tanto repetido, pareciera pasar desapercibido. “Montoneros resentidos, ponen las retenciones para hacer caja, para los negociados de De Vido”. Su análisis político, una vez acabado el cassette, se corona con este sambenito.

¿Se habrán dado cuenta estos muchachos de que en la Argentina hubo elecciones? Y no hace tanto: Octubre de 2007. Falta bastante para que tengan oportunidad de elegir, o construir –¡bienvenidos sean!-, otra opción política.

¿No son golpistas? ¿Acaso no les estarán brotando de los poros reflejos condicionados de épocas pretéritas? ¿Se desayunaron de que ya no existe el Partido Militar? ¿De que la Argentina ya no cuenta con un árbitro pretoriano para terciar con las bayonetas a favor de los sectores tradicionales?

¿Qué se proponen entonces? Si el esquema de retenciones se perfila como un pilar fundamental del “modelo” (entendido éste como: tipo de cambio alto y competitivo, superávit fiscal, desconexión de los mercados financieros internacionales), ¿de veras pretenden ganar en la pulseada que acometieron?

Es decir: están cuestionando las mismas bases del modelo económico, de la legalidad y la legitimidad políticas vigentes en nuestro país hoy. ¿Y no son golpistas? ¿No se hacen cargo, o lo saben pero se hacen los boludos?

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“En la fijación de los salarios es primordial determinar el estándar de vida del peón común. Son a veces tan limitadas sus necesidades materiales que un remanente trae destinos socialmente poco interesantes. Ultimamente se ha visto en la zona maicera entorpecerse la recolección debido a que con la abundancia de cereal y el buen jornal por bolsa, resulta que con pocos días de trabajo se consideran satisfechos”
Declaración de la Sociedad Rural Argentina
1944

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Se ha comenzado a enhebrar un relato enternecedor de “grandes y chicos”. De este modo, la sustancia de la protesta remite a los “pequeños productores”, a quienes “más afectan las retenciones”.

Buzzi, de la Federación Agraria, emblematiza el patetismo hipócrita que contiene esa narrativa: pasó del FreNaPo (Frente Nacional contra la Pobreza) a sentarse a la mesa y compartir foto con Luciano Miguens, los Carbap y Coninagros.

Ahora comienzan a reconocer que los “chicos” están en el medio de una compleja trama de intereses y poderes desiguales. ¡“El campo” ya no es “el campo”! Están los “grandes”, los proveedores de insumos agroquímicos de uso difundido, los fabricantes de maquinaria agrícola, los frigoríficos, los consignatarios, los acopiadores, las cerealeras, los grandes exportadores, el alza de los arrendamientos motorizada por los pooles de siembra. ¡Vaya si no hay complejidad!

¿Cuál, pues, es la solución propuesta ante tamaña distribución del poder al interior del conjunto agropecuario? “No a las retenciones”, laizzes faire. Y para ello, solicitan, reclaman, exigen, que el resto de los actores acompañen en fraterna unidad el reclamo y las medidas de lucha.

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“Destacamos, que por primera vez en mucho tiempo la más alta autoridad nacional ha enunciado conceptos que por acertados considero necesario repetir aquí … Pero para poder realizar ésta política, es requisito indispensable desterrar definitivamente los gravámenes, impuestos o derechos a las exportaciones y mantener un tipo de cambio realista”
Celedonio Pereda, Presidente de la Sociedad Rural Argentina
02.04.76

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A ver si queda claro, asumen una representación de “el campo” que involucra a todos esos contradictorios y dispares actores, y suponen una comunidad de intereses con esos mismos que, en otro registro, ¡reconocen que los viven cagando!

¿Parte del problema es que aumentan los agroquímicos? ¿Que es un mercado concentrado y oligopsónico que les impone precios? Solución: “no a las retenciones”.

¿Parte del problema son los precios de los arrendamientos, y los pooles de siembra? Solución: “no a las retenciones”.

¿Parte del problema son los márgenes de intermediación de las cerealeras, exportadores & Co.? Solución: “no a las retenciones”.

Algún distraído podría pensar que, entonces, lo que debiera estar en cuestión es ésa trama socio económica en la cual “los pequeños” son un actor subalternizado por “los grandes” & Co., que lo que debieran interpelar es a ésa distribución desigual del poder al interior del sector. Pero no, como ya se ha visto se trata de que “no a las retenciones”.

Jauretche acuñó aquello de “anteojeras ideológicas” aludiendo a otra cosa, pero creemos que aquí vale el concepto en toda su largura.

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“[El Estatuto del Peón] No hará más que sembrar el germen del desorden social, al inculcar en la gente de limitada cultura aspiraciones irrealizables, y las que en muchos casos pretenden colocar al jornalero sobre le mismo patrón, en comodidades y remuneraciones”
Declaración de la Sociedad Rural Argentina 1944

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Nótese, en toda lo escrito no hemos utilizado ni el término “oligarquía”, ni el acróstico “4X4”.

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“La vida rural ha sido y debe ser como la de un manantial tranquilo y sereno, equilibrado y de prosperidad inagotable ... La Sociedad Rural no puede silenciar su protesta ante las expresiones publicadas en que se ha comentado el Estatuto del Peón y en las que aparecen los estancieros como seres egoístas y brutales que satisfacen su inhumano sensualismo a costa de la miseria y del abandono en que tienen a quienes colaboran con su trabajo. El trabajo de campo … por su propia índole, fue y es acción personal del patrón. Este actúa con frecuencia con los peones en la labor común, lo que acerca a las personas y establece ua camaradería de trato, que algunos pueden confundir con el que da el amo al esclavo, cuando en realidad se parece más bien al de un padre con sus hijos”
Declaración de la Sociedad Rural Argentina
1944

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“El proceso de moralización iniciado en marzo de 1976 se nota en todos los niveles del cuerpo social. Es indudable que cuando las autoridades dan el ejemplo con su actitud de austeridad, ecuanimidad y sobrio uso del poder promueven la emulación y el respeto de todos … Finalizada la segunda guerra mundial, el mundo volvió a una mayor libertad comercial y se redujeron las exageraciones de aquellas políticas autárquicas que habían demostrado su fracaso en los hechos. No sucedió así en nuestro país, donde se persistió en el error. Bajo la influencia ejercida por la CEPAL y ciertos conceptos keynesianos se postularon premisas carentes de realismo.”
Celedonio Pereda, Presidente de la Sociedad Rural Argentina
31.07.77

¡Qué feúcho! Los “piqueteros” en Plaza de Mayo

Finalmente, con unos empujoncitos las agrupaciones políticas que apoyan al gobierno entraron en la Plaza.

Primicia de América 2: ahora habría piqueteros de “primera” y piqueteros de “segunda”.

Los rurales que cortaron ochentinosecuántas rutas del país, que abrían por la fuerza las cajas de los camiones, y que estaban enfierrados, NO eran piqueteros. O acaso eran piqueteros “admisibles”, de “primera”.

En cambio, las agrupaciones políticas que marcharon a Plaza de Mayo en apoyo del gobierno, son “piqueteros a secas”, de “segunda”.

Los primeros “no tenían derecho” a entrar a la Plaza, ya que los segundos, que eran “la gente”, ya estaban allí. Ya se sabe, el espacio público “no se negocia”, es de “la gente”, no de esos negros de mierda pagados por el Gobierno. Porque, ¡cómo no! Si alguien apoya al gobierno, es un “piquetero” pagado.

Quien protesta contra el Gobierno, es un pacífico vecino, la "familia", viste? En cambio quienes marchan en apoyo del Gobierno, son "desaforados".

¿Dónde decían que estaba la intolerancia? ¿Cómo es que estos cagatintas “democráticos” se arrogan el derecho a bendecir o condenar a tal o cual grupo que se manifiesta en la calle? ¿Cómo era lo que estudiaron en la facultad todos estos pseudo-periodistas? ¿Cómo era que se construían los consensos golpistas? ¿Ah, no? ¿Estudiaron en la Pitman?

Los “piqueteros” y la “gente”

A esta hora una columna de la agrupación ‘Juventud Peronista Evita’ avanza por Avenida de Mayo hacia la Plaza.

Para los serviles y lacayunos periodistas de América 2 –la empresa de De Narváez- la situación es clara: son los “piqueteros” que vienen a enfrentarse con la “gente”

¿Se entiende, no? Quien se moviliza en apoyo del gobierno queda degradada al estadío pre-humano de “piquetero”, quienes protestan con cacerolas en contra del mismo, en cambio, adquieren la categoría de “gente”.

En cambio, los ruralistas que cortan las rutas no son “piqueteros”.

Y, claro, la “gente” no quiere que los “piqueteros” lleguen a la Plaza. Protestar contra el Gobierno es legítimo, simpático y monono. Apoyar al Gobierno es muy feíto.

Háganse cargo, lo que importa en definitiva, es el color de la piel!

O lo parece, o les tiran línea desde la Sociedad Rural

Pero no, nada de esto es golpista. Quieren otro 55', con mucha revancha.


(¿Por qué ninguno de los medios que le están dando amplia cobertura a la protesta enfocó a Cecilia Pando cuando a las 20:30 anduvo por Plaza de Mayo con las cacerolitas?)

Todo por los porotos

Veníamos escribiendo ayer una extensa reflexión sobre el conflicto de los empresarios piqueteros, y comentando los comentarios de la nota anterior, en la cual no pudimos mechar nada, pero por esos azares de las computadoras, los pen-drives, los rayos cósmicos y el electromagnetismo cuántico, quedó no sabemos muy bien dónde, en algún limbo electrónico. Intentaremos recuperarlo.

Así que no limitaremos a exhibir unos simples, meros, acaso inútiles Datos Duros sobre los que nos pusimos a indagar. Por razones externas a lo solemos hacer en este bloguín asomamos nuestras narices a la evolución de ciertos precios. ¿Qué encontramos? Vea, vea usted, poligriyo que vive de un sueldo, a ver si la fuerza de trabajo asalariada que vende alguna vez conoció evolución similar (click sobre la imagen para ampliar).

Clave de Lectura: promedios mensuales, hasta febrero de 2008, precios en U$S por tonelada del trigo, maíz y soja, Golfo de México en los dos primeros casos y Chicago el del poroto.

Sí, sí, sí, que los pequeños productores, que los costos de los insumos, que el maltrato del gobierno, que la mar en coche.

Desde Junín me acaban de contar de unos campitos de 150 ha. de por allí que se andan escriturando en 15.000-20.000 U$S la hectárea, seguro que los que compran son unos idiotas que gastan su plata en algo que no es negocio, pobres giles, invierten para ser pequeños productores ruinosos.

Y un encopetado vociferante, allá en mi pago chico (en el mismísimo “campo”!!!) salió a decir que por la “confiscación del gobierno” el “pueblo” va a dejar de percibir 80 millones de verdes: seguro pero seguro que los pibes de los 31 comedores escolares que hay en la misma “próspera” localidad tampoco los iban a ver de ninguna manera, allí la comida no viene de la “solidaridad chacarera”, sino del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.

No vamos a complementar estos fríos y desnudos Datos Duros –que hablan por sí solos- con más reflexiones. Nuestra inspiración la gastamos ayer escribiendo esa nota evaporada que mencionamos al inicio. Vamos a dejar que reflexione por nosotros este actualísimo editorial del Diario de Bartolo, que encontramos gracias a Artemio, doble moral que le dicen:

Sábado 8 de Noviembre de 2003

Editorial

Piqueteros: que impere la ley

Una movilización de protesta dispuesta por un sector del movimiento piquetero obligó ayer a cortar el tránsito por varias avenidas de la ciudad, con lo cual la circulación de vehículos por el centro de la urbe porteña se convirtió, una vez más, en un verdadero pandemónium. Dado que estas provocaciones se están reiterando con frecuencia casi cotidiana, es hora de preguntarse si las autoridades están dispuestas a continuar tolerando que el derecho de unos cuantos ciudadanos a exponer públicamente sus ideas o sus necesidades siga siendo ejercido en detrimento del derecho de los demás ciudadanos de transitar libremente por las calles de la República.

El atascamiento del tránsito se traduce, en muchos casos, en una agresión física y moral intolerable. No es exagerado decir que constituye una forma más de violencia. El hecho de que miles de automotores -ómnibus, taxis, autos particulares y, eventualmente, hasta patrulleros policiales y ambulancias- se vean reducidos repentinamente a un estado de absoluta inmovilidad configura una irregularidad inadmisible. La reiteración de esas modalidades de protesta introduce en la vida cotidiana de una ciudad, como queda dicho, un componente de violencia inocultable. Lo más grave es, tal vez, el acostumbramiento en que estamos cayendo los argentinos ante esa realidad anómala, contraria a todo principio de racionalidad.

Las autoridades deberían comprender que la mejor muestra de respeto que se les puede dar a los integrantes del movimiento piquetero es la de tratarlos como a los restantes ciudadanos, en un riguroso pie de igualdad, y no en atribuirles derechos que a los demás habitantes de la Nación jamás se les reconocerían. Hace algún tiempo se habló de constituir una brigada antipiquetera que ayudaría a coordinar los movimientos de quienes cortan rutas, calles y avenidas. Desde el lado de los piqueteros se respondió que el propio movimiento está en condicion de formar milicias que garanticen la disciplina durante esas movilizaciones de protesta.

Días atrás se oyó decir a un lider piquetero que su movimiento no vacilaría en tomar la Casa de Gobierno. Poco después se oyó decir a otro dirigente que estaría dispuesto, a su vez, a ocupar la sede del Gobierno para sostener a las legítimas autoridades. Dislates de esta magnitud atentan contra las bases mismas del orden y el Estado de Derecho.

Si los organismos del Estado no logran ponerle un freno a los desbordes de estos grupos disolventes, se llegará a un resquebrajamiento del orden público que hará imposible el normal desenvolvimiento de la vida social, del trabajo y de la actividad productiva. Sería lamentable que fuera la sociedad la que tuviera que salir a decirle ¡basta! a las provocaciones de los piqueteros, como se vio obligada a decírselo, hace poco, a los secuestradores y a las organizaciones del crimen.

Corresponde insistir en que los piqueteros deberían ser tratados rigurosa y estrictamente como lo que son: un grupo de ciudadanos, sujetos a los mismos derechos y obligaciones que los demás habitantes de la Nación. Para eso no se necesitan brigadas ni milicias especiales. Hacen falta, únicamente, convicción y voluntad para asegurar el imperio de la ley, con parejo rigor, en todos los rincones de la República.

El campo…

El autodenominado “campo” salió con los tapones de punta a confrontar con el gobierno por la implementación de las retenciones móviles. De esto han escrito medulosos e instructivos análisis Homoeconomicus, Elemaco, Olivera (que dice que la protesta no es golpista, jejé…), Rollo, Mariano, entre otros. No nos vamos a meter a redundar, mucho menos con cuestiones que nos quedan, digamos, algo lejos de nuestro core bussines. Vamos a otra cosa, algo reiterativa.

En una nota anterior habíamos metido mano a unos Datos Duros que encontramos por ahí sobre la concentración de la tierra en la Argentina. Se trataba de los siguientes numeritos, sintetizando in extremis:

En la Argentina, a partir del Censo Nacional Agropecuario 2002, tenemos que hay

- 297.425 explotaciones agropecuarias, que comprenden

- 174.808.564 hectáreas

¿Cómo están dsitribuidos? (click sobre la imagen para ampliar)




Ahí tenemos sendos cuadro y gráfico ilustrativo, de los cuáles destacamos lo siguiente:

- el 69,51% de las explotaciones agropecuarias, tiene menos de 200 hectáreas, comprenden el 2,95% del total de la superficie de todas las explotaciones agropecuarias

- el 57,87 % tienen menos de 100 hectáreas, y abarcan el 2,83% del total

En el otro extremo, tenemos que

- el 9,76% de las explotaciones agropecuarias, tienen una superficie de más de 1.000 hectáreas, pero concentran el 77,99% del total de la tierra

En medio, tenemos una franja que:

- son el 20,73% de las explotaciones agropecuarias, de un rango entre 200 y 1.000 hectáreas, y tienen el 16,23% de la superficie total.

Estos datos, comprenden todo el país. Incluyen en el mismo agregado a un “terrateniente” del Sur de Santa Fé, y a un “minifundista” de la Patagonia; abarcan áridas y grandes extensiones del NOA, como sofisticadas –y reducidas en extensión- cabañas de la Provincia de Buenos Aires, cosas bien dispares, sin duda, pero sí que revelan el enorme peso de las explotaciones más pequeñas, y la desigual distribución de la tierra en general.

Las preguntas que naturalmente nos suscitan –y nos suscitaban- estos Datos Duros son:

¿Quién es “el campo”?

¿Quién lo representa?

¿Quiénes son los que se movilizan?

¿Quiénes se arrogan hablar de sí mismos como el único paradigma del “campo”?

¿Sólo quienes producen granos y oleaginosas, quienes tienen tambo o hacienda bovina, son “el campo”?

¿No estamos validando una enorme y anacrónica distorsión simbólica, si nos referimos a los piqueteros agropecuarios que quieren “desabastecer el país” (sicus locus), como representación de “el campo”?

¿Cuántas explotaciones agropecuarias quedan afuera de esa representación del “el campo”?

¿El minifundista que cultiva dos hectáreas de yerba mate en Corrientes o Misiones, no es “el campo”?

¿La señora que vive en la aridez de la altiplanicie salteña con diez chivos y “márgenes” de subsistencia, no es “el campo”?

Se dirá que estos últimos representan una porción ínfima tanto de superficie, como de producto sectorial. Claro, de eso se trata. Entonces, ya no hablamos de “el campo”. Hablamos del peso económico y político de un subsector de la economía nacional. De uno, entre otros, que por ninguna razón ontológica es portador exclusivo de los “valores” supremos del “trabajo”, la “producción”, o el “esfuerzo por el país”.

Pareciera haber una gran perversión del lenguaje, instalada y sostenida desde todos lados. Luciano Miguens es un dirigente de “el campo”, FAA, CRA, CONINAGRO et alius, son “entidades ruralistas”. El tipo que tiene un criadero de pollos es denostado por otro que cultiva maíz, porque “no sabe lo que es el campo”, además de porque se beneficia con la planchadura del precio interno del maíz. Los cultivos industriales y frutihortícolas no existen, no son “el campo”. Entonces “el campo”, o lo que los movilizados de estos días admiten con exclusividad como “campo”, resulta ser sólo la llamada “pampa gringa”. Y ahora descubren amargamente que a los piquetes van sólo los “productores chicos” y que “los grandes” se pegan el faltazo. ¿Estarán descubriendo por propia experiencia que “el campo” no es “el campo”? ¿Alguien vio en un reclamo de industriales marchar codo a codo con la banderita a Rocca junto a Rolo de “Rulemanes Rolo”? ¿Serán los únicos que se terminan creyendo la ilusa comunidad de intereses de esa “pampa gringa” –a la cual insisten en denominar “el campo”?

En fin, nos hacemos muchas preguntas, quizá demasiadas. Para finalizar vamos con algunas perlitas que encontramos por ahí. Y no, la movilización agropecuaria déstos días no, no es golpista. Si no hay que ver lo que vimos en un par de sitios linkeados en el blogroll de Mariano T.

Veamos lo que dicen los amigos camperos en, por ejemplo, en este estimulante foro:

“Entiendo que con el paso del tiempo hay que ir endureciendo las medidas, el gobierno apuesta a dejar correr las horas y que se vaya produciendo el desgaste de nuestro lado, creo que esa es la tactica que han usado con los ambientalistas de gualeguaychu, no dar trascendencia al tema y dejar transcurrir el tiempo. Señores. hay que provocarlos, traerlos al centro del ring side y ahi si pelearles mano a mano, de lo contrario habra que ir a buscarlos.”

“Hay que convocar una marcha nacional a la plaza de mayo. Con participación de todas las agremiaciones rurales del país. Llenar la plaza de gente y tractores por toda la capital y si hay que pudrirla como en diciembre del 2001 con chupete, la pudrimos con Kristina y que se tome el helicóptero. No va a ser el primer golpe cívico en nuestra historia. Pero si el primero hecho por el campo. A la M I E R D A con este gobierno fraudulento. Ganaron las elecciones por fraude. Hay que exigir nuevas elecciones para fin de año. Y que ni K, ni Lavagna se presenten. Saludos.”

“PAGINA 12

Hay que prender fuego este diario.

Organicemos una marcha para apoyar el paro en la SRA y si hay golpes contra los K, a bancarla muchachos.

Saludos.”

“Amigos, creo que juntos podemos lograr mucho, tenemos potencial y convicciones firmes. Dirigentes tengan cuidado, no sea cosa que esta medida la continúen los productores sólos. Se terminó por ahora el tiempo de las palabras, con este gobierno no se puede -y a mi personalmente a esta altura no me interesa- dialogar. Tenemos que desbordar si, pero a esta administración ciega e irresponsable que va a llevar al país al colpaso más absoluto. Nos estan destruyendo desde adentro. La minimización de la medida en los medios es patente, cuando el desabastecimiento sea total verán cómo no tendrán otro tema que tocar en TODOS los medios de comunicación. Pensemos que no solamente estamos defendiendo nuestros intereses, sino también la de los pueblos del interior revividos gracias al sector, en definitiva estamos defendiendo a la patria.”

“Vamos a por mas. En tres dias no van a encontrar carne en ninguna carniceria del pais y ahi si el gobierno va a tener que hacer algo o se le levanta todo elpueblo. No nos conocian hasta ahora, dejamos de ser corderos. Hagamoslos aguantar por diez dias mas por lo menos sin mandar animales, NINGUNO. !!!”

“lunes, 17 de marzo de 2008

Alrededor de cien productores impidieron la salida de hacienda del feedlot Proteco, ubicado en el departamento Santa Lucía sobre la ruta 191 a la altura de kilómetro de 30 entre las localidades de San Pedro y Arrecife. Los productores permanecieron durante largo rato en las puertas del feedlot para cuidar que no se envíe hacienda a faena, también están impidiendo la circulación de camiones con cereales.

Bien por ellos! Este tipo de acciones debe ser imitado en todo el país!!”

“Señores ciudadanos argentinos; Digamos BASTA!!. Salgamos de una vez por todas de esa burbuja en la que hemos estado encerrados por tanto tiempo y reclamemos por nuestros derechos; digamos basta a las mentiras descaradas, a lo engaños, a que nos sigan robando no solo nuestro dinero sino también la esperanza, diagamosle basta a un gobierno que se pelea con la iglesia, que nos aisla del resto del mundo, que no respeta la división de poderes, que está empobreciendo al interior del país, que no le interesa que nuestros hijos tengan una educación digna. Hacía falta que alguien se animara y tomara la inciativa, y el campo, lo está haciendo; llegó la hora que todos los ciudadanos de este país, despertemos y nos unamos en nuestros reclamos. Propongo que las entidades que representan al campo convoquen a otros sectores de la sociedad y a la gente en general, para una gran MARCHA NACIONAL con cacerolas, donde el reclamo vaya mucho más allá de las retenciones, porque ante todo queremos tener una vida digna y un mejor futuro para nuestros hijos.”

“Hay que cortarles la cabeza y empalarlos en la plaza de mayo. Frente a todos para que nadie más se atreva a robarle al pueblo como lo están haciendo estos hijos de p u t a. Saludos. PD.: Fernandez's. Vallance ambos a la c o n c h a de sus madres y metance adentro de nuevo. Están mal paridos.”

O, por ejemplo en este simpático y democrático blog:

“Refundar la República Argentina. EL AGRO DARÁ EL CAMBIO.

El sector agroalimentario será la base de la refundación de la República. Desde el sector del agro donde están los verdaderos valores del trabajo. Refortaleceremos las instituciones, reclamaremos por los corruptos, e instauraremos el mercado de competencia perfecta.”

“FAA, SRA, CRA, Coninagro.. tiene que ser MÁS FUERTE EL RECLAMO o no representan a nadie!. Los productores lograrán precios de $ 1,20/ lt. Vamos a bloquear las industrias. Lousteau, Moreno y Urquiza.. ustedes querían guerra? ahora vamos por ustedes”

“Dirigentes? No más: Nilda Garré

Ministra de Defensa. Montonera. Corrupta. Traficante de armas. Autora intelectual de atentados contra las fuerzas policiales. En nuestra nueva República tendrás que pedir asilo político a tu "amigo" Chavez. Queremos ver tu declaración jurada de bienes!”

“Presidentes de SRA y CRA. Recomendamos que trabajen más duro contra este gobierno. Representen a los productores y su entorno O USTEDES NO SIRVEN!. SE DEBE ORGANIZAR UN PARO GENERAL. COLAPSAR EL SISTEMA. SE ENTIENDE!? HACER CAPITULAR AL SISTEMA POLÍTICO. No llaman al campo para tratar retenciones. Y USTEDES DONDE ESTABAN? Esperando diálogo? Cuando somos los que generamos riqueza, y ellos son los que ponen el horario de reunión?. ACA EL SECTOR AGROINDUSTRIAL DEBE DIRIGIR PROPONIENDO EL MISMO MODELO DINÁMICO Y COMPETITIVO. Se terminó el dialogo. Hay que actuar para refundar esto”

“Dirigentes? No más: Estela Carloto

Soberbia. Se enriquece a costa de los muertos. Sugiero que se jubile y que no vuelva a aparecer en el sistema argentino. Investigar sus bienes personales”

“Dirigentes? No más: Hebe de Bonafini

Derechos Humanos!?.Sra. Bonafini, usted es la REENCARNACION DEL ODIO. Usted habla de D.Humanos y recibe fondos de CUBA y Venezuela!. Se contradice. Hableme de bombas, secuestros, extorsiones, poderes políticos, fondos públicos, comunismo, la revolución cubana, revolución bolivariana, hablame de los desaparecidos que viven en España, hableme de riqueza personal a costa de los "muertos". Cuando la república cambien será persona "no grata" en la Plaza de Mayo”

Y no, de ninguna manera, ¡¡¡la protesta no es golpista!!!

(anticipamos, falta que aparezca Cecilia Pando en algún tractorazo)

La gran paritaria

W: Permiso señor.

K: Buen día Pérez, ¿qué se le ofrece?

W: Vengo a hablar con Usted, de un tema.

K: A ver, dígame Pérez.

W: Y, señor, tenemos que hablar de un aumento.

K: ¿Un aumento? ¿Otra vez Pérez?

W: Y sí señor, a mí me parece que sí.

K: Y a mí me parece que no. Yo ya dí un aumento Pérez.

W: Claro, pero desde entonces hasta ahora…

K: ¿Qué pasó Pérez? ¿No me diga que no le alcanza para vivir?

W: No, no digo eso, vamos tirando, pero bueno, Usted sabe…

K: ¿Qué es lo que sé?

W: Y, que las cosas andan bien.

K: ¿Qué cosas, Pérez?

W: La empresa, señor, las cosas van bien.

K: Bueno, puede ser, pero igual siempre tenemos muchas dificultades, Usted lo sabe muy bien.

W: Pero estamos vendiendo bastante más.

K: También aumentamos los precios, Pérez, no lo olvide.

W: No señor, pero de todos modos, con precios más altos también estamos vendiendo mayor volumen.

K: En fin, es el esfuerzo que estamos haciendo en conjunto.

W: Por eso lo del aumento

K: Se olvida de algo, Pérez.

W: ¿De qué señor?

K: De los proveedores, los costos, las cosas también han aumentado, hay que invertir todo el tiempo para no quedarnos atrás.

W: Aún con todo eso, los márgenes han crecido.

K: Bueno, pero pero también hay algo más.

W: ¿Algo más?

K: Claro, Pérez, Usted se está olvidando de que tomamos más trabajo. Ahora somos más.

W: Bueno, lo de “somos”, va por su cuenta, Usted sigue siendo el patrón. Los que “somos más”, somos nosotros, los trabajadores.

K: Ah, ¡no me venga con esas cosas! Como Usted quiera Pérez, ahora hay que pagar más sueldos.

W: Sí, ¿y?

K: Y, ¡que Usted quiere un aumento!

W: Claro.

K: Y entonces, ¿qué me está diciendo?

W: Que de todos modos hay margen.

K: Entonces no me queda otra que volver a aumentar los precios, eso no es bueno para nadie, Pérez.

W: Puede haber otra opción.

K: ¿Cuál Pérez?

W: Señor, me extraña que no la vea.

K: Y no, no la veo por ningún lado.

W: Achicar el márgen.

K: ¡Pérez!

W: ¿Qué señor? No se altere.

K: ¿Se ha vuelto comunista? ¿Usted quiere que vaya a pérdida?

W: ¿A Usted le parece? Vamos, si ahora ahora está ganando mucho mejor que antes.

K: ¿Antes de qué Pérez?

W: Antes de la crisis señor. ¿Usted se acuerda?

K: ¿Pero cómo no me voy a acordar? La pasamos bastante mal, encima con el corralito, y las tasas de interés…

W: Nosotros también lo pasamos mal señor, y no teníamos plata en el Banco.

K: Pérez, Usted sabe que era plata de la empresa, no para irme a Cancún, ¡yo apuesto a la producción!

W: Bueno, pero Usted se acordará que le dijimos que antes que ponerla en el Banco para aprovechar las tasas, mejor era ampliar la planta.

K: Sí, me acuerdo muy bien, ¿pero para qué iba a ampliar la planta en ese momento, si se iba todo al infierno?

W: Bien miradas las cosas, le hubiera convenido, el dólar todavía era barato, y su margen todavía era bueno, si no, no hubiera acumulado esa plata.

K: Bueno, bueno, bueno… no me voy a poner a discutir las decisiones empresarias con Usted Pérez, sabe dónde vivimos, ¿no?

W: Claro, señor, en el capitalismo, Usted pone el capital y yo pongo el trabajo.

K: Nos vamos entendiendo.

W: Me parece que no.

K: ¿Por qué?

W: Se olvidó del aumento.

K: De vuelta con eso…

W: Sí, estábamos en que ahora los márgenes son mucho mayores.

K: Pérez, ¿Usted escuchó lo que dijo el Gobierno?

W: Muchas cosas, señor, ¿A qué se refiere Usted en particular?

K: Pérez, acá los aumentos de salarios tienen que ir de la mano de los aumentos de productividad. ¿Me entendió, Pérez? Pro-duc-ti-vi-dad ¡Já!

W: Ajá, ¿y eso tiene que ser siempre así, o a veces sí y a veces no?

K: Mmm… y, digamos que siempre, tendría que ser un criterio general.

W: ¡¡¡Jajajajá!!!

K:

W: ¡Jajajá! Cof, cof… perdón señor, ejem, disculpe.

K: ¿Qué le pasa Pérez, me está tomando el pelo?

W: No señor, cof, cof, disculpe, ya le dije.

K: Entonces, ¿de qué se ríe?

W: Es que me pareció muy bueno el chiste.

K: ¿Qué chiste?

W: ¿Ah, no era un chiste?

K: No Pérez, ¿de qué me habla?

W: Del aumento que va a a tener que dar.

K: Pérez, ¡por favor! Pensé que ya le había quedado claro… ¿o no entiende?

W: Entiendo perfectamente, tanto que, mire, acá le traje un grafiquito muy claro que lo va a ayudar a entender a Usted también. Porque parece que aún con el último aumento, nos está debiendo plata.


Clave de Lectura: lo que vemos es –en azul- la evolución del PBI por ocupado, una aproximación, digamos, a la productividad del trabajo de la economía argentina considerada en su totalidad. Su contraparte –en rojo- es la evolución del ingreso promedio de esos ocupados. La brecha –variable- entre ambas curvas recorre la diferencia entre el aumento de la productividad desde 1996 hasta principios de 2007, y los ingresos promedios de los ocupados.

Pérez, como buen paritario que parece ser, reclama que los aumentos de ingresos tengan en cuenta la sostenida ganancia de productividad habida desde la salida de la convertibilidad. Es decir, no sólo la evolución pareja que han tenido productividad e ingresos a partir de allí (bastante parejos, porque en el período 2002-2007, nuestro amigo el coeficiente de correlación de Pearson señala un 0,89), sino la diferencia que el empleador de Pérez ha venido acumulando mes a mes desde allí.

Esto es, si en cada uno de los puntos de la serie, los aumentos de ingresos hubieran acompañado realmente la evolución de la productividad, cuánto debieran haber aumentado realmente? ¿Y cuánto, por lo tanto, le “deben” a Pérez, si sumamos todos esos ingresos no pagados?

Si hacemos las cuentitas, calculando cuánto debiera haber aumentado el ingreso si éste hubiera seguido los aumentos de productividad, si comparamos esta cifra con el ingreso efectivamente percibido, si hacemos la diferencia en cada mes, y si la sumamos a lo largo de todo el período, tendremos cuál debiera ser el ingreso de Pérez hoy (bueno, en el 1º trimestre de 2007), y cuánto es todo lo que debería haber recibido (el retroactivo). Así que…

W: Así que ya ve señor, vamos a tener que ir de $1.037 a $1.117. Poca cosa, un 11,25%, pero además tenemos unos 11.000 mangos acumulados desde la devaluación hasta ahora, de los aumentos de productividad que Usted no pagó. No se puede quejar, todavía no hablamos de la inflación de éste año…

Aclaración metodológica: la serie de PBI/Ocupado está confeccionada con los datos de la evolución trimestral del PBI (cuentas nacionales) y con las estimaciones de Población Urbana Total, Ocupada y Desocupada que elabora la Secretaría de Política Económica. La serie de ingresos procede de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH-INDEC): tabulados de ingresos correspondientes a Ingresos de la Ocupación Principal. Todo todo a valores nominales y corrientes, para no ensombrecer estas aventuradas hipótesis con oscuras disquisiciones sobre inflación y cosas adulteradas. Para el período 96’-01’ tomamos los datos de la Onda Octubre de la EPH puntual. Y en los trimestres de 2002 y 2003 combinamos las Ondas Mayo y Ostubre con los datos trimestrales de las otras series. Es lo que hay.

Aclaración no metodológica: sobre nuestra ausencia de varios días, diremos, el agua, además de bienes y viviendas, se llevó además la expectativa, o acaso el deseo, de que los burguesitos viajeros del espinel ideológico hicieran las cosas como deben hacerse y recobraran el valor ecuménico de la condición humana. No. Los colchones y las chapas son míos míos míos!