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El Arte en Cuestión

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"El campo del arte es el de la ruptura con lo habitual. Lo habitual es lo que se sabe; lo no habitual es lo que se pregunta. En este sentido, la creación artística tiene como elemento inherente fundamental a la duda, el interrogante. Sólo se puede crear a partir de interrogantes" (Luis Felipe Noé).

Saludamos, alentamos, y apoyamos este nuevo emprendimiento blogosférico. Un profesor de Matemática, que alguna vez tuvimos el lujo de contar como docente, solía decir que la ciencia del número debía tener su lugar académico en una escuela de las Bellas Artes que en la más prosaica de Ciencias Exactas. Como mathesis est ars et scientia dicenda, avalamos la postura, y, claro, invitamos a los parroquianos y transeúntes de este rincón de la Telaraña Mundial a darse una vuelta por allí.

Se trata, pues, de El Arte en Cuestión.

El Reparto del "Campo"


En anticipo exclusivo para los lectores de este humilde blog intitulado Datos Duros (jé, ya nos ponemos como Artemio), colgamos aquí unos cuadritos.

Resulta que unos buenos amigos me pidieron prestado "algunos numeros" y unos pocos renglones, como para describir el ajetreado mundo laboral de nuestros labradores chacareros. Mientras esquivábamos una feroz angina que nos estuvo asediando, pusimos manos a la obra y nos salió lo que va más abajo.

Una aclaración importante: debemos gran parte de la inspiración del este trabajito a Juan Generiico, coblogger del afamado Elémaco en Economista Serial Cronico, quien en un muy buen post nos indujo a profundizar en el cuantioso acervo de data de la Cuenta de Generación del Ingreso, de donde -aclaramos, de paso- proviene la materia prima que utilizamos.

Otra aclaración: nos habíamos propuesto colgar y poner a disposición de los insensatos que le dan bolilla a nuestros disparates, el archivo con los números, cuadros y gráficos correspondientes a nuestros trabajitos. Bueno, en este caso lo vamos a tener que postponer porque como trabajamos a destajo y a contrareloj quedó bastante desordenado e ilegible. No obstante nos comprometemos a ordenar el asunto y, más temprano que tarde dejarlo on-line. Acaso se encuentren con estos numeritos circulando por el éter en otro formato, sabrán entonces quién estuvo detrás. Bué, nada más, y con ustedes, los Datos Duros.

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¿Por qué analizar la realidad laboral del “campo”?

La implementación por parte del Gobierno Nacional de un esquema de retenciones móviles a las exportaciones de granos y oleaginosas, derivó en un salvaje lock-out con cortes de ruta, llevado a cabo por las patronales del sector.

El grave conflicto suscitado a partir de allí –con los problemas de desabastecimiento y encarecimiento de productos de primera necesidad- pusieron en primer plano del debate público, la realidad del sector agropecuario, y la discusión de fondo sobre cómo pensar el Desarrollo Nacional.

Y pensar las modalidades del Desarrollo Nacional impone examinar la realidad laboral de los sectores productivos que algunas opiniones interesadas destacan como estratégicos o fundamentales.

Esto es, cuando se dice que la argentina tiene una “oportunidad histórica” para posicionarsee como proveedora de alimentos, vale la pena examinar cómo y quiénes se benefician de esa “oportunidad”. Más especificamente vamos indagar en la realidad de uno de los actores involucrados del que poco se ha hablado durante el conflicto: los trabajadores del sector agropecuario.


¿Cuál es el peso del Sector Agropecuario en la generación de trabajo?


Con sólo 6,7 de cada 100 empleos asalariados del total de la economía, el sector es apenas el octavo de importancia en la generación de puestos de trabajo.


¿Y en una perspectiva de largo plazo?


En comparación con el promedio de los últimos 13 años, el sector disminuyó su importancia en la generación de trabajo
.

¿Qué importancia tuvo el Sector Agropecuario en la recuperación del mercado laboral luego de la crisis?



Contra casi el 30% que creció el empleo en la Argentina, en el "Campo" apenas se incrementó el 4,1%.


¿Y cómo se traduce esa evolución en cantidades concretas de empleo?


De los 2,8 millones de puestos de trabajo asalariados que se generaron durante la recuperación de la crisis, el Sector Agropecuario apenas aportó el 1,2 %



¿Cuál fue la calidad del empleo generado en el Sector Agropecuario?


En el Sector Agropecuario el trabajo “en negro” disminuyó casi un 12%, bastante más de lo que sucedió en el total de la economía ¿Debemos celebrarlo?


¿Cuál es el peso del trabajo "en negro" en el Sector Agropecuario?


Pese a su evolución favorable, el Sector Agropecuario revela una tasa de informalidad laboral 63% mayor que en el total de la economía.


¿Cómo se sitúa en comparación con otros sectores de la economía?


El Sector Agropecuario es el segundo donde más predomina el trabajo "en negro"

¿Y cómo impactó la evolución más favorable del empleo “en negro” del Sector Agropecuario en comparación con el resto?



Sin variantes en el "ranking", el Sector es uno de los líderes del trabajo "en negro".


¿Cómo le paga el "Campo" a sus trabajadores?


Considerando el 81,2% de inflación registrada entre 2001 y 2006, la remuneración media tuvo un incremento real –en su poder de compra- del 36%. Nada mal. Pero importa también comparar estas remuneraciones con la de otros sectores.



¿Cómo le paga el "Campo" a sus trabajadores en relación al conjunto de la economía?


Aún con la sensible mejora respecto a la Convertibilidad, la remuneración promedio del Sector Agropecuario llega al 60% de la remuneración media del conjunto de la economía.

¿Y cómo le paga el "Campo" a sus trabajadores en comparación con otros sectores de la economía?


Aún con la mejora verificada en los últimos años, el Sector Agropecuario es el segundo sector de la economía que peores salarios paga.


¿En el largo plazo cómo ha sido esa relación?


Promediando trece años, el Sector Agropecuario es el que ha pagado las peores remuneraciones de la economía.


¿Pero acaso los trabajadores "en blanco" cobran mejor?


Aún considerando sólo los empleos registrados, el Sector Agropecuario paga las peores remuneraciones de la economía.


¿Y los trabajadores "en negro" en comparación con los del resto de la economía?


Los salarios "en negro" del Sector Agropecuario son un 30% mayores al promedio de los salarios "en negro" del conjunto de la economía. Aún así, en el sexto lugar.


¿Cómo es la brecha entre los ingresos "en blanco" y "en negro" al interior del Sector Agropecuario?


Los salarios "en negro" del Sector Agropecuario apenas superan el 50% de las remuneraciones "en blanco" que paga el mismo Sector.


¿Cómo es la Distribución del ingreso al interior del Sector Agropecuario?


Luego de la profunda caída posterior a la devaluación, la distribución del ingreso al interior del Sector Agropecuario ni siquiera roza los mínimos previos a la crisis de 2001.


¿Y en comparación con el conjunto de la economía?


Los asalariados del "Campo" estaban en 2006 23 puntos por debajo del conjunto de la economía.


¿Y en comparación con otros sectores de la economía?

El "Campo" es uno de los sectores más regresivos en cuanto a la distribución del ingreso.

¿Qué conclusiones podemos extraer de esta realidad?

De tantas argumentaciones esgrimidas por las patronales del Sector Agropecuario, nada, absolutamente nada, fue referido a la situación laboral de los trabajadores. Ellos han sido los grandes ausentes del conflicto.

Difícilmente pueda concebirse que la “gran oportunidad” para el Desarrollo Nacional pueda ser motorizada por un sector de la economía que es líder en informalidad laboral, en bajas remuneraciones, en lo exiguo de su capacidad de creación de empleo, y en regresividad distributiva.

No cabe duda de que el Sector Agropecuario es un importante proveedor de las divisas que posibilitan la holgura de las cuentas externas de nuestra economía; no cabe duda de que su prosperidad contribuye a dinamizar a otros sectores vinculados, y que una parte de sus excedentes impactan en la actividad económica de muchas localidades del interior argentino.

Sin embargo, toda caracterización de un sector económico como “Estratégico” para el Desarrollo debe dar cuenta de su capacidad de generación de empleo, de calidad, inclusivo, de ingresos que fortalezcan y amplíen el Mercado Interno, y de su dinámica redistributiva.

De lo contrario no estaremos construyendo sino otro espejismo, basado en un coyuntural ciclo de buenos precios internacionales. Estaremos siendo rehenes de un proyecto sectorial con miras sólo puestas en apropiarse de una circunstancial renta extraordinaria, cuyo destino debiera ser decidido por toda la sociedad expresada a través de sus representantes. Estaremos siendo enfeudados a una dirigencia sectorial que se presume de modernizante y empresaria, pero cuya acumulación se asienta en relaciones laborales de las más retrasadas –y retrógradas- de la economía nacional.

El problema del “campo”, pues, es mucho más que retenciones móviles sí o no.

El reparto de Néstor

En tanto la protesta campera pareciera haber llegado a un callejón sin salida y el escenario se traslada al Congreso Nacional, vamos con lo prometido y anunciado.

Ya sabemos, ya hemos mostrado, de manera concluyente e irrebatible, que el gobierno de Néstor redistribuyó.

¿Suena muy fuerte? ¿Excesivo? ¿Oficialista acaso? Es lo que dicen los números, los contrastables e inapelables Datos Duros.

Si le parece mucho, digamos así: que se evidenció una sostenida des - concentración del ingreso, esto es, reducción de la desigualdad; y una notoria recuperación de la participación de los asalariados en el producto de la economía.

Si quisiéramos matizar, agregaríamos que pareciera haberse quebrado una secular tendencia al deterioro de estos indicadores. Al menos –en lo que a desigualdad hace- con los datos disponibles al primer trimestre de 2007. Y de todos modos, en cuanto a esto último, otros indicadores de ingresos proveen elementos como para pensar que ese camino ha continuado, pese a los alarmismos inflacionarios que han devenido ya, pareciera, en lugares comunes y/o muletillas que a veces sustituyen análisis más fundados.

Bueno, ¿qué tenemos hoy? Lo que hemos hecho ha sido calcular el ‘reparto de Néstor’.

Sabemos cómo ha sido la evolución de diversos indicadores de desigualdad. Pero, ¿qué implica eso en contantes y sonantes pesos de curso legal?

Dicho de otra manera, nos hemos preguntado lo siguiente:

¿Cuál hubiera sido el ingreso per cápita de los distintos estratos de la población si la pauta distributiva hubiese quedado congelada en Mayo de 2003?

¿Cuál fue en realidad?

¿Cuánto suma cada alternativa, la congelada y la efectivamente percibida, como flujo total de ingresos per cápita, a lo largo del período?

¿Cuál es la diferencia entre ambas?

Así pues, llegamos a un número –de pesos- concreto y contante que es lo que Néstor le ‘dio’ o le ‘quitó’ al promedio de ingresos de cada estrato.

El saldo de este cálculo es como si: la pauta distributiva hubiera quedado sin cambios desde Mayo de 2003, vemos cuanto embolsó el promedio per cápita de cada estrato, y después vemos que viene Néstor –“hegemónico” y “autoritario”- y le dice a cada uno “vos dame tanto, vos tomá tanto”, “yo a vos te quito, y a vos te doy”.

Desde ya, no es que Néstor fue casa por casa con los guardias rojos metiendo mano en billeteras y monederos; por si hace falta, advertimos contra esa posible y maliciosa intepretación. El resultado final lo podemos explicar por el contexto macro, la recuperación del mercado laboral, etcétera y etceterísima.

¿Quedó más o menos claro? Bueno, vamos a ir a los bifes, y al final haremos las salvedades metodológicas que amerite la ocasión.

¿Cómo era, entonces, lo que informalmente denominamos aquí “pauta distributiva”, en Mayo de 2003 y cómo se modificó? Veamos pues (click sobre la imagen para ampliar)

Este cambio en la distribución del ingreso –por pálido y desparejo que le parezca a alguno- tiene profundas repercusiones al interior de cada estrato.

En primer lugar, a lo largo de todo el período creció la masa del Ingreso Total percibido por el conjunto de todos los hogares, y de igual manera ocurrió con el ingreso per cápita medio. Con lo cual, aún cuando la distribución se hubiera mantenido ‘congelada’ en Mayo de 2003, los ingresos per cápita percibidos, y la masa de ingresos percibida, por cada decil, también hubieran aumentado.

Veamos como se ‘movió’ el ingreso per cápita de todo la población de referencia (click sobre la imagen para ampliar).


Y ahora veamos cómo cambió el Ingreso per Cápita mensual promedio al interior de cada decil (click sobre la imagen para ampliar):

Pusimos en azulín, los que aumentaron más que el promedio del total de la población, y en rojito los que crecieron menos. Quien lo desee, lo puede ver como un ranking de ganadores o perdedores respecto de la media, o bien de “los más favorecidos” y “los menos favorecidos”.

Esto mismo lo podemos ver en su evolución trimestre a trimestre. Quizá sea un exceso de numeritos, pero para el que quiera ver el detalle fino allí va (click sobre la imagen para ampliar).

Esto es lo que, en promedio y per cápita, fue el ingreso mensual en cada estrato de hogares. En pesos corrientes significa que no consideramos los efectos inflacionarios sobre el poder adquisitivo de ese dinero. Una advertencia para los que ya estén pensando en cómo quedaría esto deflactando: los resultados de toda esta disquisición son prácticamente iguales que en el caso de que deflactemos estas cifras (en el excel que linkeamos al final está todo). Podríamos graficar la evolución de cada estrato, como lo hicimos para el ingreso medio de toda la población, pero obviamos el festival de curvas coloreadas para otra ocasión.

Ahora nos preguntamos cuál fue el flujo total de ingresos per cápita en cada decil a lo largo de todo el período 4ºtrimestre de 2003 – 1º trimesre de 2007. ¿Cómo hacemos? Fácil, a cada dato trimestral lo multiplicamos por 3 –puesto el dato es de ingreso mensual- y sumamos todo a lo largo de cada fila.

¿Qué es lo que obtenemos? El flujo total de ingreso, promedio y per cápita, en cada estrato a lo largo de todo el período.

Dicho de otra manera, las cifras de la segunda columna son la suma de todo lo que obtuvo de ingresos cada tipito de cada decil si a su ingreso mensual lo hubiese metido en una cajita sin gastasr un solo peso.

Bien, y cómo hubiera sido la cosa si los ingresos de cada período se hubiesen distribuído como en Mayo de 2003? Mediante una sencilla cuenta, aplicamos esa pauta distributiva a la masa de ingresos total de cada período y luego la dividimos per cápita en cada decil. Tenemos otro cuadrito lleno de números como el anterior. Es lo que llamamos distribución del ingreso “congelada en 2003”.

Queda así (click sobre la imagen para ampliar):

El ingreso medio no cambia, porque es el ingreso per cápita medio para toda la población. Sí cambia el numerito de cada casillero, en algunos casos para más y en otros para menos. Ahora con este cuadro hacemos lo mismo que con el anterior. Vamos a calcular el flujo de inrgesos total a lo largo de todo el período para cada tipito de cada decil. ¿Qué da? (click sobre la imagen para ampliar):

Ahora ya vamos arrimando el bochín. Lo que resta es sencillo… calculamos por diferencia –simple resta- lo que obtuvo efectivamente per cápita cada decil de lo que hubiese obtenido de haberse mantenido congelada la pauta distributiva. Esto es, cuántos pesos más o menos per cápita percibió en promedio cada individuo de cada decil como resultado de haberse ido modificando esa distribución. Y, claro hacemos la comparación en términos porcentuales, para ver qué proporción del ingreso percibido fue resultado de la redistribución. (click sobre la imágen para ampliar)

Así pues, podemos ver directamente el ránking de favorecidos y desfavorecidos. A los tipitos del decil más rico, el efecto redistributivo de la gestión de Néstor les manoteó 7.300 mangos que sí hubieran percibido a lo largo de todo el período analizado si la distribución del ingreso hubiera quedado congelado. Y así podemos leerlo estrato por estrato.

Bué, estamos cansados de tanto cuadro, tenemos frío y acá no hay calefacción. Así que dejaremos reflexiones y comentarios para otro día de tranquilidad, para lo cual contaremos con la colaboración de nuestros apreciados comentaristas.

Una formalización de las cuentas que hicimos puede encontrarse acá, y el archivo en Excel, con TODOS los números y cuadros, incluída la versión deflactada por IPC, acá.

Econometría piquetera


En comentario a nuestra última nota, el amigo Cresto nos dice:

Ojo, don Siri, que seguramente ya saldrán sofisticados modelos econométricos que permitan corrobar esta asociación estadísticamente significativa entre chacinados per cápita y asistencia a actos.

También seguramente podríamos incluir una variable de tipo "escala de color de la piel", ¿no?

Son demasiado berreta, ¿que le vamos a hacer?

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Bueno, no con el choripan, pero con algunas otras cuestiones ligadas a la conflictividad social ya hay cosecha de estas lindezas. Veamos si no lo que hicieron un par de muchachos -de la U de San Andrés y de Berkeléy- respecto a la relación entre piquetes y pobreza, y las formidables conclusiones que obtuvieron:

...comprobamos que los argumentos en los cuales ha hecho énfasis la literatura existente respecto al movimiento piquetero -pobreza, desocupación y desigualdad no poseen mayor sustento empírico. También, se contradice la creencia popular que predice que la implementación de una mayor cantidad de planes de empleo reducirá la cantidad de cortes de ruta operando a través del mejoramiento de la situación económica de la población más necesitada. El resultado del ejercicio econométrico nos indica, por el contrario, no sólo que esto no es cierto sino que la causalidad opera en sentido inverso: la extensión de los planes de empleo aumentará la cantidad de cortes de ruta.

El documento original lo pueden bajar de acá, se intitula "Una historia poco romántica del movimiento piquetero". Highly recommended!

(Aprovechamos la ocasión para recomendar el otro blog del amigo Cresto -que no sólo de la poesía vive el hombre-: su contundente iniciativa Datos, Observables y Hechos)

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Apostillas

Decodificaciones 1

“si realmente son representativos seguramente no va a ser necesario que corten ninguna ruta para que no se comercialicen granos o carne” (Cristina Fernández)

Lo decía hace varias semanas el viejo Alfredo Calcagno. Un “paro” patronal que necesita hacer tanta cantidad de piquetes para bloquear el paso de tantos camiones, se infiere fácilmente, es un “paro” lleno de carneros.

Decodificaciones 2

“durante el sábado y el domingo vamos a ir a visitar a los legisladores” (Eduardo Buzzi)

¿Buzzi o Bussi? Como amenaza de apriete, poco sutil. Me suena a peli de mafiosos diciendo “te vamos a ir a visitar”, música del “El Padrino” de fondo.

Choripanes

Nunca vamos a dejar de sorprendernos de la persistencia con que ciertos comunicadores afirman la existencia de una correlación alta –y positiva- entre la ingesta de chacinados cocinados a las brasas, y la asistencia a actos políticos. Y más, la dependencia de la segunda con la primera variable. Consiguiente a ello, la repetición infundada de la fórmula por ciudadanos cuya única intervención en la vida política se reduce a concurrir a los comicios, desconociendo, en general, la realidad de un acto masivo.

Ayer, en La Plaza, el único chori que conseguimos estaba a cinco mangos. Y en realidad lo comimos por puro despecho de resignificar al noble choripan. Unos podrán ir a un acto por el chori (hecho no comprobado, y de serlo, barato), otros van por la renta extraordinaria (constatable). Habría que ver, honestamente, cuál de las dos cosas es más noble.

Más sobre retenciones


Nos llegó este material que nos pareció interesante. Dentro de la ordalía desestabilizadora que campea en estas horas, quizá pueda parecer trivial, ya que lo que está en cuestión parecen ser otras cosas. No obstante, lo ponemos a disposición para bajarlo de aquí o cliquear sobre la imágen.


Algunas suposiciones


No. Esto no pretenderá ni por asomo remedar el formidable –e inimitable- ‘Suponéte’ de los inspirados muchachos que hacen un notable Blog.

Son apenas una humildes reflexiones que intentarán ser despasionadas.

Digo ‘intentarán’ porque se está poniendo de veras difícil evitar que las pasiones se filtren en la escritura, en los intentos de analizar las cosas. Difícil, porque luego largos tres meses de sedición empresaria, de violencia en las rutas, de la proliferación de actitudes casi terroristas por parte de los autoconvocados para intimidar a quien no ‘está con el campo’ (poco de esas cosas llegan a los medios “nacionales”, pero de lo ocurrido en los pueblos del interior de la Provincia de Buenos Aires, que es lo que conocemos, se podrían escribir varios tomos). Bien, luego de todo ello y más, el hartazgo y la impotencia resultan difíciles de eludir. La sensación de ser rehenes de una vanguardia iluminada (por los precios internacionales), pesa, y bastante.

Bueno, se ve que va resultando difícil ser desapasionado. Al menos lo admitimos cuando fallamos el intento.

Vamos a hacer unas suposiciones, y remitirnos a un ejemplo simple, de la mesa de todos los días.

Supongamos pues, que el liberalismo paleozoico y bizarro que esgrimen como bandera los “representantes” del “campo”, y sus supuestas “bases”, triunfara.

Supongamos que su lucha en contra de medidas de política económica obtuviera un triunfo total.

Imaginemos que logran desmantelar toda administración pública del comercio exterior de bienes agropecuarios.

Esto es, imaginemos que los Cuatro Fantásticos Dirigentes Rurales y sus Fuerzas de Choque obtienen su objetivo de máxima. No hay más derechos de exportación para el producto de sus callosas manos de labradores.

Ahora sí, finalmente pueden captar en su totalidad y plenitud los precios internacionales.

En la Argentina consumimos carne. Bastante. Para algunos es “mucha”. Digamos con redondos números, unos 70 kg per cápita anuales.

[Es curioso, cuando campean conflictos económicos y políticos como los que estamos viviendo, ver cómo aparecen algunos –interesados o ingenuos- súbitamente preocupados por hacer más “sana” la dieta de los argentinos. Nos “convendría”, en lugar de tanta carne, hacer espacio en el menú cotidiano a variedades vegetales y/o animales más “adecuadas” en este, otro y tal sentido. Es curioso.]

Y eso que el ingreso de los hogares argentinos está distribuído de manera bastante más desigual que en los años de mejores registros de este indicador.

Esto es, que ese promedio de 70 kg, por serlo, supone una buena millonada de personas que no consumen esa cantidad de carne. Incluso, que no la consumen en absoluto.

El precio –de nuevo, redondamente, recuérdese que esto son apenas reflexiones- de la carne que se exporta a la Comunidad Europea –conocida como Cuota Hilton- ronda redondamente en 20 mil dólares la tonelada.

Veinte dólares el kilo.

Con un dólar a 3,20 –amén de las últimas jugadas de la Play Station del BCRA- tenemos un kilo de carne a 64 pesos.

Pero, desgraciadamente, los proteccionistas europeos imponen cuotas de importación, a fin de proteger a sus ineficientes y subsidiados empresarios agropecuarios. Martínez de Hoz les podría dar unas buenas lecciones, pero intuímos que no serían tenidas en cuenta.

Nuestros país, en consuno con otros de los denominados “emergentes” (emergentes de qué naufragio, siempre nos preguntamos), suele batallar en organismos multilaterales como la OMC, en contra de tales violaciones a los sagrados principios del librecambio. La suerte de esas batallas burocráticas no suele arrojar mayores avances, el antiliberalismo de los países centrales reclama el liberalismo del resto en el rubro de los bienes industriales y de los etéreos “servicios”.

Así pues, hay cuotas de importación. Y la carne que no encuentra colocación en el viejomundo debe ser exportada a precios sensiblemente menores en mercados como Rusia o Argelia, por decir. O en su defecto ser consumida por los argentinos que tercamente insisten en mantener un sitial de honor en su menú a la carne bovina.

[Siempre nos preguntamos, cuando nos alertan sobre las desventajas de una dieta abundante en carne bovina, por qué no adoptan la misma preocupación por los pobres consumidores europeos a quienes se la exportamos, y encima la pagan a 20 dólares el kilo. Será que les gusta la comida insalubre, y encima cara. Estaría bueno testear en focus groups alemanes la alternativa de comidas en base a la bondadosa soja, como nos han querido vender por acá.]

De este modo, los pobres ganaderos se ven condenados a que buena parte de su producción vaya a parar a mercados menos solventes, o menos rentables, o directamente al mercado interno.

Pongamos que no es precisamente la misma carne la que se consume aquí, se exporta allá o acullá. A los fines de nuestro razonamiento no es sustancial.

¿Qué pasaría si los “apóstoles del librecambio” hicieran que su llamita iluminara a los comisarios de la Unión Europea? ¿Si liberaran de cuotas, aranceles, y maliciosas barreras sanitarias la colocación de nuestras carnes en el jugoso –cual bife- mercado del viejomundo?

Veníamos suponiendo, además, que aquí en las rutas, los hacendados argentinos habrían triunfado sobre toda restricción a las exportaciones.

Bueno, tan simple como que tendríamos que ir a la carnicería a pagar el kilo de carne a 64 mangos.

¿No nos alcanza? Pues compre otra cosa.

Bien, los argentinos comeríamos mucho menos que los 70 kg per cápita que consumimos actualmente.

Dicho de otra manera, muchos menos argentinos consumiríamos carne.

Pero pero pero, todo esto es una suposición.

A nadie en su sano juicio se le podría ocurrir decir a los argentinos que ése es su proyecto de país.

A nadie en su sano juicio se le podría ocurrir tal cosa como proyecto de país.

Mejor dicho, a nadie en su sano juicio se le podría ocurrir decir a los argentinos que ése es su proyecto de país y además pretender que los argentinos lo apoyen.

Por suerte, para nosotros, la voluntad de los comisarios de la Unión Europea está bastante lejos de poder ser influenciada por la violencia de los empresarios agropecuarios de aquí. Ya vimos en España lo que ha ocurrido cuando a unos empresarios del transporte se les ocurrió hacer un lock-out y además, cortar el tránsito en todo el país.

De modo que a los farmers argentinos les queda el consuelo de intentar aprovechar los precios, aún muy seductores por cierto, que ofrecen otros mercados alternativos a la solvencia de la UE.

De ahí el retintín –a ver si le suena conocido- de la “formidable oportunidad que los argentinos estamos desaprovechando”.

Claro, hay que ver qué argentinos. Y cuál es la oportunidad.

Para una minoría propietaria, soliviantada por una colusión de intereses políticos inconfesos, significaría un negocio de ensueño. Volver a la “época dorada” en que la Argentina colocaba libremente sus productos agropecuarios en el mundo. Donde, felizmente, había treinta millones de habitantes menos que hoy, y había gobiernos conservadores que gobernaban para esa minoría. Bah, eran esa minoría.

Para los treinta millones de argentinos sobrantes, ¿cuál sería la oportunidad?

¿Acaso ese país de ensueño –para algunos- crearía empleo e ingresos de calidad para todos esos millones? ¿Siquiera podríamos comer, ya que no carne, al menos pollo barato? Desengáñese compadre, los pollos comen alimento balanceado que se produce con los granos esos que estarían aprovechando la oportunidad formidable. Y quizá lo pollos también estarían por allí, aleteando en otras mesas de países más redituables.

Se le atribuye a un dirigente de la extinta UCEDE, haber dicho algo así como “que si los pobres no tienen para comer carne, entonces… que coman mierda”.

En ese país maravilloso, sobramos.

Pero, como es de esperar, eso no lo van a decir.


¿Y si nos conviene McCain?

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Está bueno leer a economistas yanquis en campaña. Toman partido. Sí, como tantos otros en estas playas. Pero a diferencia de nuestros ortodoxos presagiadores eternos de la catástrofe mañanamismo, por allá hay algunos que toman partido con altura. Da gusto empaparse de las profecías ineluctables en caso de que gane de presidente el candidato de la contra.

El caso que nos convoca es Brad DeLong, compañero demócrata, y amigote que fue del mismísimo Bill.

Leemos con interés sus columnas que aparecen acá, y nos detuvimos especialmente en ésta. Vean con qué estilo hace campaña el tipo, básicamente, todo irá mal con McCain, pero especialmente hace hincapié sobre la propensión deficitaria de los republicanos –recortadores compulsivos de impuestos-, contrapuesta a la propensión demócrata al sano equilibrio presupuestario.

Conocemos las consecuencias: la política fiscal de McCain será con seguridad la política fiscal típica de los republicanos –y desde 1981, la política fiscal típica de los republicanos ha aumentado la relación deuda federal bruta-PIB en casi el 2% anual. En contrates, una administración demócrata típica de después de la II Guerra Mundial ha reducido la relación deuda-PIB en más de 1% al año. Esta es una de las cuestiones que están en juego en las elecciones presidenciales de este año.

Con lo cual, entre tantos males que les sobrevendrán,

Las políticas que ignoran el nivel de la deuda pública conducen al colapso de la moneda

(por acá ya lo habíamos experimentado), entonces:

...unos Estados Unidos con una deuda más elevada serían un país en el que los ahorradores y los prestamistas tendrían un mayor temor, justificado, de que el gobierno recurriera a la inflación para mitigar parte de su deuda pendiente. La Reserva Federal entonces tendría que luchar contra la inflación –ejerciendo presión al alza sobre el desempleo—a fin de asegurar a los ahorradores y prestamistas de la voluntad de cuidar la estabilidad de los precios.

En una palabra, lo que dice el compañero DeLong, es: con McCain, dólar débil por cuatro años más, con todas las implicancias que ello tiene para nuestra economía periférica, y sobre lo cual no vamos a explayarnos. A despecho de tantos blogueros amigos que militan en el progresismo Obamista, desde aquí, Datos Duros se pronuncia a favor de McCain y del dólar débil.

PS: dicen que los demócratas dedicarán más atención hacia América Latina en su política exterior. ¡Dios nos libre y guarde!

Néstor: mal administrador (de su patrimonio)


Nos quedamos pensando cuando nos espetaron esos numeritos. Más allá de saber si son o no ciertos, porque son el tipo de cosas que se oyen como si fuera la verdad revelada y se van repitiendo y repitiendo.

Y nadie por supuesto se va a tomar el trabajo de hacer el caminito -sólo apto para periodistas avezados, o bien pagados- de ir a rastrear la declaración jurada. Y si alguno hizo esa pesquisa y llegó a contrastar documentalmente el dato, seguro que cuando lo cuenta ni siquiera es escuchado.

Porque el recuadrito de Clarín, o el "oyente de la radio que llamó desde tal barrio", ya lo dijo y todos lo repitieron, y quedó cristalizado como la verdad más evidente, como que dos más dos son cuatro (si omitimos al grupo aditivo Z3, donde ello no sucede).

Y aún si lo fuera, tampoco nadie se tomó el sencillo trabajo -como dos más dos- de repensar lo que escuchó. La cosa pasa como si fuera la quintaesencia de lo delincuencial.

¿De qué estamos hablando? Un anónimo comentarista -"Rosa de Ciudadela" podría ser en la radio- nos puso en un comentario a una nota anterior, lo siguiente
les falto poner los siguientes datos, ustedes hagan los cuadros que yo no puedo

kirchner 2003 patrimonio casi 6.000.000
kirchner 2007patrimonio mas de 17.000.000
¿Parece contundente, no? Inapelable, el tipo -Néstor- es un 'rocho' consumado, y junto a la histérica crispada, la montonera esa, han aprovechado los años en 'el poder' para forrarse en guita. Corruptos - delincuentes - vamos - ya - pero - yamismo - conlacacerola - a echarlos !

Y bueno, así pareciera a veces que se forman los famosos 'estados de ánimo' y las 'opiniones públicas'.

Pero bien, como cuando de números se trata, aquí intentamos que no se nos pasen de largo sin hablar, sin revelarnos sus intrincadas relaciones. Nos formulamos la siguiente cuestión: suponiendo que estos números fueran correctos, y -supuesto más fuerte aún- que la unidad monetaria que el comentarista olvidó aclarar fueran dólares estadounidenses, ¿le fue a bien al Néstor? Dicho de otra manera, la evolución patrimonial reflejada en esos números ¿es como para asombrarse? ¿Es tipo Carlos Slim o Bill Gates? ¿O es más bien tipo pobre campestre argento en lucha contra las retenciones expropiatorias?

Pues veamos lo que se desprende del simpático cuadrito que hemos compuesto para la ocasión (click sobre la imagen para ampliar)


Bueno, se dirá que somos pícaros. Vamos a comparar la evolución patrimonial del Néstor con el de un afortunado poseedor de un campito de 150 ha. en la zona núcleo agrícola de la Provincia de Buenos Aires, datos provistos por nuestra escribanía amiga radicada en la zona, que escrituró por esos valores.

Pues bien, vemos la evolución diferencial del ambos valores patrimoniales: el de Néstor se incrementó apenas un 183%, mientras que el patrimonio del afortunado poseedor del campito -esforzado y sudoroso farmer, ahora bajo el yugo tributario de la Cristina- creció un notable 650%, resultante del incremento en el valor de la tierra, que pasó de unos 2.000 U$S en 2002 a unos 15.000 U$S en febrero de este año (por ahí cerquita se estaban negociando algunas tierras a 20 lucas verdes la ha. pero como somos conservadores imputamos la cifra más modesta).

Moraleja: el Néstor la pifió. Le fue mucho peor que a nuestro pequeño productor de la pampa húmeda. Su patrimonio menos que se triplicó, mientras que el del autoconvocado en lucha a muerte se multiplicó por nada menos que siete y medio.

¿Qué significó esto en plata? Que si Néstor hubiese aplicado sus 6 millones -presumimos que dólares- a la compra de un campito, se hubiese despachado como propietario de 3 mil hectáreas de terroso humus, fértil en yuyo + paquete monsanto.

Y como resultado de lo mal administrador que fue de su patrimonio, resulta que si ahora quisiera invertir en el negoción de la soja, nada más y tan sólo podría convertirse en propietario de 1.133 ha. Pésimo administrador, aquí en Datos Duros estamos considerando mejor alternativa ponerle nuestros rublos a Constantini, que además tiene buen gusto y se puso con el MALBA, no como el coso este de Néstor que usa sacos cruzados sin abotonarse.

Para continuar con la hipótesis, diremos que el campito de 3 mil ha. que Néstor pudo haberse comprado en 2002 se habría transformado hoy, si decidiera venderlo en unos guarangos 45 millones de la verde divisa.

Es decir, se perdió de ganar 28 millones de mangos ilustrados con la cara de Washington. Dicho de otro modo, el costo de oportunidad de haber invertido en vaya uno a saber qué, en vez de hundir sus morlacos en la verde tierra bonaerense, fue de 28 palos verdes. Y hoy podría adquirir 1.867 ha. menos de lo que podría haber comprado en esos años pataconizados y lecopizados que vivimos en peligro.

Néstor, no existís. Mejor, pero que mucho mejor, le fue a los labriegos de nuestra indómita pampa que optaron por sembrar sus ahorros comprando a 2.000 U$S la ha., que ahora, justo ahora que pueden realizar su patrimonio, en una sonriente operación exenta de impuesto a las ganancias de capital, con un retorno sobre lo invertido de 650%, se les ocurre a estos neo montoneros, socializantes y vuittonizados, venir a expropiar las ganancias del sudor de la frente.

¿Cuándo dejaremos en paz al campo, no?

Posfacio: en la nota anterior, se nos olvidó -imperdonablemente- agradecer a nuestro compadre de andanzas y amigote, el turko, por la mano que nos dio con la pesquisa del material tquigráfico empleado.

La Sociedad Rural, la Federación Agraria y Margarita Stolbizer unidos por el ajuste salvaje

¿Se acuerdan de los tórridos días del año del señor de 2001? ¿Se acuerdan de los megacanjes escandalosos? ¿Del déficit cero? ¡Qué momentos!

Acá también nos acordamos de todo eso. Y también nos acordamos de la salvaje rebaja del 13% a los salarios públicos y las jubilaciones.

Un amigo lector de este bloguín nos acercó algunas cositas al respecto –ya veremos- que nos motivaron a llevar a cabo una pesquisa legislativa. Resulta que el ajuste de haberes se aplicó mediante un instrumento legal votado en el Congreso de la Nación. La Cámara de Diputados lo sancionó en una tórrida sesión –aunque fuera invierno- durante la noche del 20 de Julio.

¿Qué habilitaba ése instrumento? Veamos:

Ley 25.453

[…] Cuando los recursos presupuestarios estimados no fueren suficientes para atender a la totalidad de los créditos presupuestarios previstos, se reducirán proporcionalmente los créditos correspondientes a la totalidad del Sector Público Nacional, de modo de mantener el equilibrio entre gastos operativos y recursos presupuestarios. La reducción afectará a los créditos respectivos en proporción que resulte necesaria a tal fin y se aplicará, incluso, a los créditos destinados a atender el pago de retribuciones periódicas por cualquier concepto, incluyendo sueldos, haberes, adicionales, asignaciones familiares, jubilaciones, pensiones, así como aquellas transferencias que los organismos y entidades receptoras utilicen para el pago de dichos conceptos. La reducción de los créditos presupuestarios que se disponga de acuerdo con lo previsto en el presente artículo importará de pleno derecho la reducción de las retribuciones alcanzadas, cualquiera que fuera su concepto, incluyendo sueldos, haberes, adicionales, asignaciones familiares, jubilaciones y pensiones. […]

Nada se salvaba por aquellos tiempos. La Alianza por el Trabajo la Producción, la Educación y la Convertibilidad, apelaba a lo que sea con tal de mantener el esquema cambiario y cumplir con los pagos de la deuda pública. En ése tren, y aún en medio de una recesión que desbarrancaba la actividad económica y fogoneaba la conflictividad social, a los tipos no se les ocurrió mejor cosa que tronchar los salarios públicos y las jubilaciones.

Así que la sesión esa fue un tole-tole. Pasado en limpio el momento de la votación quedó –queda, siempre queda algo- un listín con el detalle de la decisión de cada diputado presente (que nos mandó el amigo Ignacio).

Entre los votos afirmativos, nos encontramos con esta perlita:

  • ALCHOURON Guillermo Eduardo (Sociedad Rural Argentina) – voto AFIRMATIVO
  • VOLANDO Humberto Antonio (Federación Agraria Argentina) – voto AFIRMATIVO
  • STOLBIZER Margarita Rosa (Unión Cívica Radical del Pueblo) – voto AFIRMATIVO

Opa! Será una pavada dirá alguno, por eso de que nadie resiste un archivo. Pero la verdad es que nos quedamos sorprendido. ¿No era que el campo somos todos? ¿Qué la Federación Agraria –y sus dirigentes- siempre militaron por la Distribución de la riqueza y de la tierra, y en la calle codo a codo somos mucho más que dos con De Gennaro y Biolcatti?

¿Y la Margarita, la progresista-republicanista, qué tiene que ver? Ah, sí, un fiscal la metió en una causa y ahora todos escandalizados. ¡Qué defachatez! Es el accionar fascistoide y represivo del “gobierno K”.

No deja de ser interesante recoger la sanata que alocucionó la Margarita progresista en esa sesión del Congreso (los otros dos conservaron un decoroso mutismo). Veamos:

Señor presidente: quiero formular un planteo desde el sentimiento de profundo dolor de quienes hoy estamos sentados en nuestras bancas intentando acompañar aquello que para algunos significa aportar soluciones a algo que no las tiene.

A muchos nos quedan dudas acerca de este intento de restañar heridas que ya no van a cerrar. Por esa razón, desde ese dolor, desde la autocrítica de quienes tenemos ese sentimiento pero con la vocación de creer que estamos haciendo lo mejor, uno puede aceptar la convocatoria que realizó el señor diputado Mario Cafiero para hacer cosas a partir de un pensamiento autocrítico y reconocer que tal vez nuestras propias estructuras partidarias terminan condicionando nuestro pensamiento.

[…]

Cuando hoy muchos se embanderan tras la situación de los jubilados y lloran por el desfinanciamiento del sistema previsional, conviene señalar que eso ha sido consecuencia de numerosas leyes que este Parlamento sancionó a partir de las propuestas de aquellos que hoy se desgarran las vestiduras acompañando esta desgraciada experiencia que compartimos de tener un ministro de Economía que fue de la oposición y hoy es nuestro. Muchos de nosotros lamentamos compartir esa experiencia.

[…]

Cuando nos hallamos frente a una situación que consideramos injusta y no nos gusta debe asumirse una actitud de tolerancia y resignación que es inmoral. Pero hay otra actitud igualmente inmoral, que es la de quien pretende pararse afuera y presenciar el derrumbe o el incendio desde la vereda de enfrente. También hay una actitud intermedia frente a todo esto, que es involucrarse.

¡Qué lección!

Ahora bien, ya sabemos, que nos pongamos a mirar qué es lo que votaron este y aquél, que fulano y mengano, que patatín y que patatán. Sisisí, pero nadie nos va a decir que estas ubicuas representaciones de la Sociedad Rural, de la Federación Agraria y el republicanismo impoluto no fueron parte de los guasos ajustes que ribetearon los estertores de la convertibilidad.

[agradecemos al amigo Ignacio por lo que nos mandó y de lo cual surgió la idea de esta notita]

PS: Si alguien quiere leer los registros taquigráficos… chifle y gustosos los remitiremos (Carrió, sí, votó en contra, aunque hoy seguramente no firmaría nada de lo que dijo en la ocasión. La Cristina, también, en contra)

PS': Disculpas a los que esperaban, luego del autobombo anterior, unos buenos Datos Duros 'cuantitativos'. Estuvimos trabajando en eso y ya los tenemos cocinados, falta la repostería decorativa y ya los pondremos en línea.

Nos tocó


En fin, se supone que debemos estar agrandados, insuflado nuestro pecho de vaporosas ínfulas, exultantes... bah, como le hemos expesado a algunos amigos del mundo blogosférico, cuando les ha tocado la "varita" del rebote en medios, no está mal darse un remojón, un baño, una enjuagada, de vanidad bienhechora y estimulante.

¿De qué se trata? Pues que por allí, en una nota de un diario, resulta que han mencionado a este blog y a alguno de los enriedos numerológicos que alguna vez descubrimos.

Es por acá. Pasen y vean. Nos tocó, je... y nada menos que confrontando con el prestidigitador Lozano.