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El trabajo en la era K (II)

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Bien, en la nota anterior comenzamos viendo cuál era la estructura sectorial de la ocupación, y cómo había cambiado respecto de las postrimerías de convertibilidad.


Es decir, vimos cómo se distribuyen el total de Ocupados en los distintos sectores de la economía.


Ahora vamos a pizpear una comparación entre los cambios en la estructura sectorial del empleo de los pe´ríodos 2002-2007 y 1993-2001. Se trata de comparar los “ganadores” y “perdedores” de los noventa con sus homólogos del nuevo modelo de tipo de cambio competitivo y superávit fiscal expansivo.


¿Qué encontramos? Veamos:

Tenemos superpuesto al último gráfico del post anterior, lo ocurrido con cada sector durante los años del modelo de déficits gemelos. En azulín están los cambios ocurridos en 2002-2007 y en rojo lo mismo para 1993-2001.


Tenemos que la Industria, en los noventa, perdió participación en el empleo total, perdió como en Cambodia, fieramente. Luego transitando el nuevo modelo recupera posiciones, si bien porcentualmente poco. Notemos que no hay ningún otro sector que haya sido tan perdidoso en los noventa y que levante cabeza como lo ocurre con la industria.


Actividades inmobiliarias y empresariales sigue ganando tramos de empleo, lo mismo que Minas y Canteras, aunque este último, como referíamos en la nota anterior, tiene un peso minúsculo en la ocupación total.


La Construcción luego de haber mantenido casi sin cambios su participación en el ampleo, pega un notable salto con el cambio de régimen económico.


Hoteles y restaurantes, luego de la notable expansión en la distribución sectorial del empleo durante los noventa, desacelera si bien mantiene su ganancia de tramos de la ocupación.


Con respecto a los perdedores de ambos modelos, tenemos el sector de Suministro de Electricidad, Gas y Agua, que pareciera haber perdido mayor participación en lo que va de 2002 al presente. Sin embargo, el hecho de que la serie de datos analizada comienze en 1993 recorta del período bajo análisis el crucial tramo que va de 1990 a 1993. En el caso de este sector, fue entonces cuando comenzó el drástico proceso de privatizaciones, racionalizaciones, retiros voluntarios y despidos del sector de empresas públicas privatizadas. Por demás, ha sido el menos dinámico del presente ciclo, y uno de los cuatro sectores que tuvieron, durante la convertibilidad, un saldo negativo en la creación de empleos.


Pues bien, podemos ahora armar un simpático cuadrito de doble entrada en el cual tabular los “ganadores y perdedores” de cada etapa según cómo les fue en la precedente.



En definitiva, lo que encontramos con todo esto es cuáles sectores fueron más y menos dinámicos en la creación de empleo durante cada etapa. En qué sectores el empleo creció más rápidamente que la media del total de la economía.


Lo cual nos lleva a indagar, naturalmente, cómo ha sido la dinámica de la creación de empleo.

Pues veamos.



Entre 1993 y 2001 la cantidad de puestos de trabajo de la economía se amplió en un 5,93%. En tanto, entre 2002 y 2007 el mismo indicador se expandió el 28,74%. En términos cuantitativos estos porcentuales representan 785 mil nuevos puestos de trabajo creados entre 1993 y 2001, y 3 millones 806 mil en el período 2002-2007.


[Si la comparación se hace, en vez de 1993-2001 –cuando el ciclo recesivo que haría implotar la convertibilidad ya estaba bien en marcha- con 1993-2000 que aparece como el techo alcanzado durante el período en la creación de ampleo, encontramos que laOcupación total de la economía creció un 8,4%. Y también es de notar que al final de la fiestita del experimento liberal, encontramos el nivel de ocupación en el mismo punto que en 1993.]


Vamos a poner todos estos datos juntos en otro simpático cuadro a fin de facilitar la comparación entre ambos modelos: el modelo del endeudamiento público para sostener un tipo de cambio drenador de divisas hacia el exterior, y el modelo de desendeudamiento con superávit externo y acumulación de reservas.




Con lo cual tenemos la contraparte de las tasas chinas de crecimiento, que ha sido la notoria capacidad de este modelo para la generación de puestos de trabajo, en contraste evidente con el pálido desempeño que tuvieron los años de 1 a 1.


Bueno, y para no agotar a la tribuna, paramos acá, aclarando por supuesto que tenemos aún mucha tela para cortar. Seguiremos el Lunes si los astros nos son afines. Saludos y hasta entonces.

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