·

·

El trabajo en la era K (III)

_

En la nota anterior concluíamos viendo cómo había evolucionado la ocupación total de la economía argentina durante la convertibilidad y en lo que va de la recuperación iniciada luego de la crisis hasta el casi-presente. Y encontrábamos un rotundo 5,18% de crecimiento anual promedio del empleo durante el modelo populista intrusivo del funcionamiento de los libres mercados, contra un paliducho 0,72% de crecmiento anual promedio del empleo durante los años de competencia perfecta y flexibilización - de - la realidad - para - que - se - acomode - al - modelo - teórico.


Ahora vamos a abordar la cuestión de cuánto aumentó el empleo en cada sector; id est, cuánto contribuyó cada sector de la econonomía al incremento global, viendo las causales, de paso, de los cambios en la estructura sectorial del empleo que vimos en la primera nota de esta serie.


Pues bien. Veamos, de los 3 millones 806 mil nuevos puestos de trabajo generados desde las profundidades pesificadoras de 2002 hasta 2007, ¿cuántos de ésos le corresponden a cada sector?


Allí tenemos el formidable impulso de la Construcción a la generación del empleo durante el presente ciclo expansivo. Lamentablemente los datos que estamos manejando no permiten discriminar cuántos de esos 632 mil puestos de trabajo corresponden a obra pública y cuántos a obra privada - saca - dólares - del - colchón (o a gringo, bendecido por el viento de cola de los precios internacionales, y metamorfoseador de yuyo en ladrillo).


Le siguen Comercio, Actividades inmobiliarias y empresariales diversas, y la Industria con un formidable medio palo de gente incorporada al mundo del trabajo.


Si ponemos esto en términos porcentuales, esto es, con qué porcenaje de esos 3 millones 806 mil nuevos puestos de trabajo contribuyó cada sector, tenemos los siguientes guarismos:



Donde tenemos que los cuatro primeros rubros se cargan el 60% de los nuevos empleos surgidos de las cenizas de la convertibilidad.


Y podemos también comparar esta performance con la del período 1993-2001.



¡Notable! Como nos decía nuestro profesor de análisis I cuándo culminaba una bonita demostración. Resulta que la Industria durante los dorados noventa pulverizó 300 mil puestos de trabajo, siendo uno de los cuatro sectores con un saldo negativo en la generación de empleo durante el período. Construcción y Comercio, languidecientes durante la convertibilidad, dan un salto vigoroso. Al igual que Actividades inmobiliarias, empresariales y afines, que acelera aún más la dinámica desarrollada durante el ciclo previo.


Finalmente, veamos cómo fue el crecimiento relativo de cada sector, vale decir, qué porcentaje representa cada barrita azul respecto del stock de ocupados existente en cada sector en 2002.


En verde están aquellos sectores que observaron un crecimiento superior a la media -dada por el crecimiento de la Ocupación del Total de la economía- que va en gris, y en bordós los sectores que crecieron pro debajo de esa media. Los sectores dinámicos -verdes- son los que en la primer nota de esta serie, veíamos que ganaban participación en la distribución sectorial del empleo.


Y con esto damos por concluída la sesión de hoy, avisando que seguiremos -¡cómo no!- con elasticidades, productividades, y otras yerbas que iluminarán un poco lo acontecido en estos años de soberbia crispante.

_



3 refutaciones:

oti dijo...

La comparación 2002/07 con 1993/01, es poco homogénea, porque desde 2002 hasta 2007 no hubo ninguna recesión, mientras que desde 1993 hasta 2001 hubo 2 recesiones, una duró casi todo el '94 y parte del '95 y la otra duró desde mediados del '99 hasta fines del 2001.

Me parece que sería más homogéneo comparar 2002/07 con 1990/1993, o, quizá, con 1995/1998.

'91, '92, '93 y parte del '94 hubo un auge de la construcción. Sería interesante comparar m2 construidos per cápita de aquella época con la de ahora y destino de esos m2.

Por otra parte, buenos los 3 laburos que hiciste, Sirinivasa, te da la pauta del trabajo de los argentinos en los últimos años.

A mi me parece que la construcción, si bien es una actividad mercadointernista, estuvo demasiado orientada a la construcción de viviendas de las clases medias pudientes.

Y, la industria, estuvo muy motorizada por el peso del sector automotriz y su comercio exterior administrado interfilial. La caída actual de las exportaciones del sector, con la consecuente declinación de su producción ponen en evidencia eso.

Hay que priorizar actividades mercadointernistas cuyo producto final quede en el mercado interno, puesto que es la única manera de que se justifiquen aumentos en los ingresos populares que realizarán las compras de esos bienes. Y hay que priorizar la infraestructura de transporte (FF.CC. modernos, subterráneos), gestión de aguas e irrigación, energía nuclear.

Además de que se necesita restaurar la mayor parte de la infraestructura sanitaria y educativa y crear nueva.

El Estado va a tener que tener un papel decisivo en todo esto, puesto que sino nada se va a ser.

Si esto se hace, la cantidad de trabajadores ocupados en la infraestructura aumentará sustancialmente y relanzará un proceso de recualificación de la mano de obra en el país, con todas las ventajas que esto tiene desde el punto de vista del aumento de la productividad física en la economía.

Demóstenes dijo...

Ya lo decía yo... el gobierno de estos montoneros quiere destruir el país!!! Hacernos otra Cuba!!! Jajajaaaa!!! Igual la solución a este "desastre" ya la tiene Lilita, a pedirle al FMI y listo... ¿se acuerdan de esos buenos muchachos qué bien nos manejaban la economía?

javier dijo...

Demóstenes dijo...

Ya lo decía yo... el gobierno de estos montoneros quiere destruir el país!!! Hacernos otra Cuba!!! Jajajaaaa!!! Igual la solución a este "desastre" ya la tiene Lilita, a pedirle al FMI y listo... ¿se acuerdan de esos buenos muchachos qué bien nos manejaban la economía?
-----------
yo me acuerdo!

por un nuevo 2001!