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En el IAPI no hablaban de tí

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"Con la argentinización del sistema bancario y la creación del IAPI la Argentina afirmará su potencialidad sobre pilares de oro, y alcanzará la plena manifestación de su grandeza"

Bueno, bueno... Biolcatti está como loco, el Abuelo ya afila los cuchillos, los ánimos se crispan, y todo por una medida que en lo que va de la gestión de Cristina, no tiene nada de novedosa ni súbita.

Veamos que ya casi un año atrás se le adjudicaban al Polémico Secretario Nostálgico del Estatismo Clásico (sic) iniciativas como la que ahora agita los ánimos. Vea si no, vea por acá.

Al fin y al cabo esto no es otra cosa que Obamismo puro y crudo, siempre nosotros imitando lo que hacen en los países del Norte.

¿Vio que lindos los cartelitos que se hacían en aquellos tiempos?

Postdata: así no se puede laburar, che... estamos metidos en temas importantes, tratando de azuzar la alicaída productividad marginal de nuestro capital humano, y así de golpe nomás, aparecen estas bombas, provocadoras de tantas crispaciones, y hay que poner el balero a funcionar en otra sintonía, así no vamos a terminar nunca el trabajo que estamos haciendo sobre la nueva eKonomía amanecida en 2003. ¡Paren un poco! Den un respiro, que, además, el progresismo sushi y los Cobos de izquierda, así, no tienen tiempo para medir los límites - de - este - proceso - debido - a - la - pejotización - del - kirchnerismo.
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Para economistas neoclásicos (un hallazgo)

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Luego de haberla chusmeado hace años, nos topamos de casualidad, gracias a los amigos de Comercio Internacional -un blog de docentes de la UNQUI que acabamos de descubrir-, con la página del compañero pakistaní Anwar Shaikh.

Seguramente este no estará rankeado para los premios nobeles, o konex de aluminio, o esas distinciones tan lindas que le dan a la gente que se viste de traje y cada tanto destruye países, eso sí, con unos fundamentos teóricos de la hostia y montones de papers publicados. Este es periférico, pakistaní, y encima marxista: sin duda alguna, de haber venido a la Argentina se hubiera hecho peronista.

Este es uno de esos a los que no se les puede correr con aquello de que 'claro, a vos no te gusta la micro neoclásica porque sos un vago pa' la matemátiva'. Ahí tienen colgados en la página un buen tonelaje de trabajos, vean, chusmeen, indagen, estudien un poco, no sean vagos.

Si les pica el bichito, hace poco se reeditó en Argentina una recopilación de artículos titulada 'Valor, Acumulación y Crisis' (creo).

Ah, y gracias a los muchachos de Comercio Internacional por linkearnos.
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¿Se viene Néstor 2009?

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El peronismo y la maldad

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La maldad reside en el peronismo.


Y el peronismo, esencialmente, es maldad.


Es un atributo, y un atributo que conforma su esencia. Tal es el silogismo.


¿Está de acuerdo? ¿No está de acuerdo?


Vea si no.


Piense en algún conflicto peliagudo que hayamos vivido. Alguno en el que una representación gremial de un sector de la sociedad argentina y el Gobierno se hayan visto confrontados.


Uno en el que la intensidad de la confrontación haya sido particularmente grave.


¿Lo tiene en mente? No lo diga en voz alta, sigamos.


Veamos ahora un par de dichos, lugares comunes, giros retóricos.


A: Una oposición cerril y destructiva que le hizo la vida imposible al Gobierno


B: Un Gobierno que, puesto que lo es, tiene la responsabilidad principal por no haber establecido canales de diálogo para la resolución del conflicto


Podríamos hacer una colección más larga, pero estos dos nos alcanzan.


Precisemos. Ambas fórmulas han sido empleadas, instaladas, y establecidas como lugar común, por parte de comunicadores, académicos, opinadores rasos, y dirigentes políticos diversos.


Ambas remiten a procesos particulares de nuestra breve historia democrática.


Ambas se han aplicado para describir y/o caracterizar esos procesos.


En una de tales ocasiones, el peronismo era la fuerza política gobernante, y en la otra, se encontraba en la oposición.


Ahora -si se trata de alguno de los que pensó- cruce los dos eventos que siguen con las alternativas A y B:


1: Trece paros de la CGT al Gobierno de Alfonsín


2: Lock-out agropecuario


En ningún caso hemos escuchado mencionar la asociación de B y 1, ni tampoco la asociación de A y 2. Por el contrario, el lugar común que ha instalado el discurso dominante es la asociación de A y 1, y la asociación de B y 2.


El problema entonces, pareciera ser el lugar que ocupa el peronismo. Lo que el peronismo es.


Queda claro que el peronismo es maldad, ¿o no?


PS’: el salario real medio industrial durante el Gobierno de Alfonsín cayó un 40,7 %


PS’’: entre 2003 y 2007 el valor de la ha. de tierra en la zona núcleo bonaerense creció el 650 %

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Marketing Viral (y lectura recomendada)

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Hoy se trata de recomendar un libro nuevito, recién salido del horno, de nuestro amigo y compadre de andanzas, el economista Santiago Fraschina (a quien le robamos un trabajo que posteamos hace ya bastante tiempo). Lectura recomendada y de referencia para quienes tratamos de entender los avatares de nuestra querida Argentina.

El trabajo en cuestión es parte de las iniciativas del GEENAP, agrupamiento amigo que trata de hundir el escalpelo en los avatares de la ecnomía criolla y -lo más interesante- salir con voluntarismo militante a donde cuadre y fuere menester a conversar de economía, aportar herramientas y dar el debate franco y abierto sobre nuestro presente y futuro.

El libro sale por Ediciones Cooperativas, para referenciaeditorial aquí, y finalmente, ponemos a disposición de nuestros contertulios el Indice:

ÍNDICE

INTRODUCCIÓN

CAPÍTULO UNO: INSTAURACIÓN Y LEGITIMACIÓN DEL MODELO DE VALORIZACIÓN FINANCIERA: la dictadura militar de 1976 y el gobierno de Alfonsín.

CAPÍTULO DOS: EL INICIO DEL MODELO DE CONVERTIBILIDAD

CAPÍTULO CUATRO: LA CONCENTRACIÓN DEL CAPITAL

CAPÍTULO CINCO: LAS PRIVATIZACIONES: objetivo y consecuencias de la transferencia de las empresas públicas al sector privado.

CAPÍTULO SEIS: EL AUMENTO DE LA DEUDA EXTERNA Y LA FUGA DE CAPITALES

CAPÍTULO SIETE: LA EXTRANJERIZACIÓN DE LA

ECONOMÍA

CAPÍTULO OCHO: LA EVOLUCIÓN DEL SECTOR PÚBLICO

CAPÍTULO NUEVE: LA EVOLUCIÓN DEL SECTOR EXTERNO

CAPÍTULO DIEZ: LAS CONSECUENCIAS SOCIALES DEL MODELO DE CONVERTIBILIDAD

CAPÍTULO ONCE: LA CRISIS DE LA CONVERTIBILIDAD

CAPÍTULO DOCE: LA ECONOMÍA ARGENTINA POST-CONVERTIBILIDAD
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El Gorila del Mes

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Indudablemente, es para que reciba el galardón. Se trata de un Señor que integra la Academia Nacional de Ciencias Económicas -diz que le pagamos el sueldo los contribuyentes-, especialista en Hisotira del Pensamiento Económico. Supo ser interesante en elgún tiempo ya ido, pero en estos tiempos que corren -se verá- ha desìstado fiero. Es una columnita de la semana pasada, aunque recién ayer tuvimos el asombro de dar con su lectura. Increíble. El arquetipo de tachero -con perdón a los compañeros del oficio del volante- adoctrinado con Radio 10 y rotundo en sus afirmaciones descalificadoras hacia otras porciones de la humanidad, el arquetipo de tachero, decimos, no podría ser más simplista, grotesco y plagado de lugares comunes. Casi todo el Manual de Zonceras Argentinas podría entrar en estos breves párrafos. Allí van:

Una importante franja del pueblo argentino revela poca disposición a obtener con su propio trabajo los bienes necesarios para la vida, y considera que el Estado está obligado a proporcionárselos. No hace mucho tiempo todos vimos en los medios a barrios enteros manifestando su pretensión de ocupar viviendas ya preadjudicadas en virtud de planes sociales. La política persistió en sacar buen partido de esta singular propensión. En la primera presidencia de Juan Perón la Fundación Eva Perón entregaba máquinas de coser; y los sindicatos, guardapolvos y útiles escolares, todo sin cargo monetario alguno para sus beneficiarios. En tiempos recientes, se regalaron pequeñas sumas mensuales a jefes de familia sin otros recursos, que en ciertos casos sirvieron para no buscar empleo.


Manuel Fernández Lopez
Académico Nacional de Ciencias Económicas
Cash - P/12 - 08.08.09

Nota completa aquí.

5mentarios
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¡Uh, ah!

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Parece que no se va.

Desde aquí festejamos el triunfo de la propuesta pebiscitada el día de ayer, teniendo en cuenta que la continuidad del Hugo, en todo caso, deberá ser refrendada en las urnas por el pueblo venezolano. Y peronautas que somo, recordamos que el ítem reelectoralista que fue sometido a consulta popular en el hermano país ya figuraba en nuestra Constitución de 1949.
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Por qué un aumento salarial mejora la macroeconomía

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Nos llegó esto de nuestros amigos de Libres del Sur de La Plata. Pese a cuánto pueda uno diferir con el 'Pepe' Sbatella sobre muchas cpsas (en particular sobre la manera en que se produjo su salida del Gobierno), creemos que la notita está buena, concisa y breve, y como escuchamos alguna vez, 'rasca donde pica'.
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por José Sbatella


• Se ha instalado mediáticamente, que una negociación salarial en 2009 ejerce presiones negativas en la economía por varios motivos, entre los cuales se destacan: que los salarios presionan al aumento de precios y que las tasas de ganancia de los empresarios ya no resisten otro aumento de salarios.


• Los sectores asalariados pertenecen a los hogares cuyos ingresos se destinan básicamente en su totalidad al consumo. En cambio, los sectores cuyos ingresos son elevados destinan un porcentaje menor al mismo.


• Incluso, el otorgamiento de dinero adicional a los sectores más ricos, se incorpora casi en su totalidad al ahorro más que al consumo.


• Como la crisis hasta aquí planteada es una crisis de sobreoferta (demanda insuficiente), mal podría ser inflacionario un aumento de salarios que estimula a los sectores que destinaran el aumento mayoritariamente al consumo de los bienes sobreofertados.


• El estímulo al consumo de los sectores asalariados puede reducir la tasa de ganancia pero no el volumen de la misma. Es el sacrificio que debe hacer el sector empresario (menos tasa pero más volumen) ya que de lo contrario ambas se reducirían y buscarán la recuperación de dichas caídas en actividades alternativas (especulación financiera) y no en la venta de su producción (economía real).


• En el cuadro se considera la situación de la población Argentina dividida en 10 partes iguales (cada una se denomina decil). Los sectores más pobres (primeros deciles), consumen mucho más que sus ingresos debido a que se trata de hogares de desocupados, subvencionados, asistidos socialmente y/o de trabajadores informales.


• A medida que los deciles van teniendo más ingreso, el porcentaje del ingreso destinado al consumo es más bajo y se genera una capacidad de ahorro creciente. El 10% más rico es el de mayor capacidad de ahorro o, dicho de otro modo, el de menor porcentaje del ingreso destinado al consumo.


• La mayor parte de los hogares con asalariados formales (que podemos identificar entre los deciles 3 o 4 en adelante hasta el 8 o 9) presenta un alto porcentaje de consumo de su ingreso (casi el 88%). TODO INCREMENTO DE SUS INGRESOS será mayoritariamente destinado al consumo y esto estimula la producción doméstica y el crecimiento del PBI.


• Los primeros 7 deciles (el 70% más pobre de la economía) consumen el 96,8% del ingreso. El PBI de este 70% es casi igual que el PBI del 10% más rico de la Argentina ($365 contra $344 mil millones respectivamente), que sólo consume el 64%.


• Un aumento del 20% en cada uno de esos sectores, por ejemplo, del 20%, tendrá resultados muy diferentes aunque se trate de un nivel de PBI similar. Los primeros dejarían internamente ese incremento con una clara expansión y multiplicación del crecimiento, mientras que el 10% más rico lo destinaría al ahorro (dólares o fuga de capitales).


• Como conclusión, la política de redistribución, vía mejoramiento de la asistencia social a los sectores más pobres (deciles 1 y 2) o vía aumento salarial, concluirían en un mejoramiento global de la economía para enfrentar la crisis.


CUADRO. DISTRIBUCION DEL INGRESO POR DECILES Y CONSUMO_

Volvimos...

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... y la verdad sea dicha, medio desganados para meterle carne a este bloguín. Más de quince días de una desconexión que reíte de Samir Amín, sin diarios, ni tele, ni radio, ni revistas, ni acaso lecturas económicas o políticas. Ta bueno, pero cuesta reintegrarse a este mundo en aparente disolución.

Lo que nos encontramos que logró llamar nuestra cansina atención fue el último informe sobre distribución funcional del ingreso (aparecido en las playas del INDEC por acá), con data del último año. Allá por fines del año pasado se había difundido información respecto al 2007, lo que nos hubiera permitido exhibir la contrastación de nuestros intentos estimadores, con la data oficial, pero se nos pasó. Y héte aquí que ya tan tempranito como en Enero ya está el dato del año pasado. Así no se pueden armar modelitos que anticipen el dato, che.

Y bien, estamos aún a un buen trecho del híperoptimista 45% de participación asalariada que habíamos calculado para 2007 (ver acá y acá), pero sin embargo la torta de los asalariados ha llegado a un nada despreciable 43,6%, si bien raléntizándose las sostenidas tasas a las cuales se había venido recuperando el indicador desde 2004. El último dato de 2008 refleja un crecimiento de tan sólo 1,5% respecto del 2007.

En el gráfico que vemos a continuación podemos apreciar la serie histórica desde 1993 (Click para ampliar).


Habrá sin duda contertulios que leen estas líneas que pongan en duda el dato, justamente por provenir de una institución tan innoble. Atenti que acá habíamos puesto la pelota más arriba aún, y la gruesa diferencia registrada entre nuestro pronostico y el dato real (3 gruesos puntos porcentuales) nos apena bastante.

Lo destacable es, sin duda, que los registros de los dos últimos años superan todos os valores anteriores, incluídos los de la convertibilidad, excepto el inicio de la serie de 1993. Y que en los años 2007 y 2008, pese a la acelaración inflacionaria, la porción de la torta apropiada por los asalariados continuó en crecimiento, refleja el continuado incremento de los salarios reales y el empleo.

El ciclo de violentas pujas distributivas inaugurado el año pasado, finalmente, nos hablaría a las claras de cuánta redistribución estaría dispuesto a tolerar el capital criollo. Nos encontraríamos con un nudo importante para el modelo vigente, que en su momento logró la extraña cuadratura del círculo de obtener competitividad -y reactivación- industrial con salarios reales crecientes e inflación moderada.

La salida deflacionaria, única propuesta de la ortodoxia en el crepúsculo de la convertibilidad, y la salida "productivista", de maxidevaluación con salarios reales pulverizados, encontró una tercera posición durante el actual ciclo político -que a regañadientes y para entendernos admitiremos en denominar 'kirchnerista'-.

La Economía Política de la Justicia Social elucubró, sin anuncios pomposos de megaplanes, paquetes, o programas económicos integrales, una arquitectura por cierto que compleja y conflictiva, pero que conformó la única propuesta de política económica amanecida en nuestro país (con el silencio vergonzante de las oposiciones políticas, que tan sólo supo debatir sobre detalles). La única, decimos, que materializó: competitividad industrial -cierto que fundada en el tipo de cambio- con la intervención pública destinada a sostener e incrementar el poder de compra en bienes de consumo de los ingresos laborales.

El "intervencionismo crispante" que tantas aguas agitó -retenciones, compensaciones, acuerdos de precios- fue en este marco un compenente fundamental e insoslayable. Toda propuesta cuestionadora de estos lineamientos de política económica esconde en su seno el inconfeso implícito de tener que pisotear la capacidad de compra de buena parte de la población argentina.

Estamos de vuelta
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