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Más impacto AUH: excelente para la indigencia, bueno para la pobreza

Seguimos diseccionando los números del trabajo que citáramos en la nota anterior (ver acá, y descargar de acá), para dimensionar en cantidades de personas lo que aparece como variaciones porcentuales de tasas, es decir porcentuales de porcentuales, bastante abstracto y no la manera más sencilla de visualizar los cambios resultantes de la Asignación Universal por Hijo.


¿Entonces? Nos fuimos a buscar proyecciones de población y la estructura poblacional de las regiones estadísticas de la Argentina, jugamos un poco con eso, extrapolando las tasas de pobreza e indigencia al total de la población de cada una de las regiones, y encontramos algunas cosas interesantes que referimos en el título de esta nota.


Observación metodológica: para estas cuentas asumimos, respectivamente, Líneas de Pobreza e Indigencia un 50% superiores a las estimadas oficialmente para el GBA, resultan de promediar indices de precios de 7 provincias que realizan tal medición, e incorpora un 15% más de inflación estimada entre el 2º trimestre de 2009 y la aplicación de la AUH. Así que todo lo dicho aquí será en base a suposiciones harto muy conservadoras.


Lo primero a revisar son las variaciones en las tasas de pobreza e indigencia que, según el trabajo citado, surgen de la implementación de la AUH.



De lo cual tenemos las respectivas variaciones porcentuales en las tasas de incidencia de la pobreza y la indigencia:

Según puede apreciarse, el impacto en ambos indicadores es ciertamente dispar, aunque es de notar que los mayores descensos de la indigencia se observan en las regiones donde menor es el descenso de la pobreza. Lo dicho en el título: en lo que a impacto en las tasas de incidencia, la medida es muy buena para la indigencia y regular para la pobreza.


Dicho lo cual, podemos traducir estas tasas a cantidades mediante el sencillo expediente de aplicar los porcentuales a la población total proyectada para cada región. ¿Que esto es una estimación gruesa? Seguro. ¿Que los dominios de estimación de la EPH no abarcan el total de las poblaciones? Lo sabemos. ¿Esto es un ejercicio? Precisamente.


Entonces, veamos cómo cambian las cantidades de población bajo las líneas de pobreza e indigencia.




Haciendo una sencilla resta entre las cantidades consignadas en cada columnita, ex ante y ex post, tenemos lo que sigue:




Así pues, la implementación de la AUH, dejaría fuera de la pobreza a 1.449.178 personas, y fuera de la indigencia a 1.833.493 personas. Notable para tan corto lapso de tiempo.


Dada la magnitud de las asignación monetaria y el universo hacia donde se focaliza la “universalización” las asignaciones familiares, dadas los diferenciales que hay entre la pobreza y la indigencia cuando se cotejan indicadores más sofisticados como los de Intensidad, Brecha y Severidad, podríamos decir que el resultado es bastante razonable.




De donde, la estructura de la población bajo la Línea de Pobreza queda transformada de las siguiente manera, según podemos apreciar en el último gráfico que sigue:



En resumidas cuentas, y a modo de conclusión, la AUH, en su configuración actual, aparece como un formidable instrumento para abordar la problemática de la pobreza extrema (aka indigencia), para lo cual requerirá indefectibemente de algún mecanismo de actualización del monto que se transfiere. En ese sentido el mecanismo implementado para la movilidad de los haberes jubilatorios –que concilia sostenibilidad fiscal con la movilidad- aparece como un antecedente relevante a la hora de poner el tema en discusión.


El impacto menos sustantivo de la AUH sobre la pobreza refleja, en primer lugar, que incrementar su eficacia sobre este indicador requeriría de un esfuerzo fiscal considerablemente mayor, y luego, que en definitiva, el abordaje de la pobreza involucra factores más estructurales y mucho más ligados sin duda al mercado de trabajo, que lo que pueda aportar por sí sólo un Programa de Transferencia de Ingresos como la AUH.


Mientras tanto, en ciudad Gótica...




15 refutaciones:

Luciano Cohan (Elemaco) dijo...

1.5 subestima Siri! Subestima Mucho!!

Ese 35% que me menciono de las 7 provincias, es el del nivel general o el del capitulo alimentos.

Recuerde que desde 2007 alimentos fue el rubro con más subas, tanto durante 2008 (se acuerda del boom de commodities y el desdoblamiento del precio interno que nunca llego?) como en el primer trimestre de 2010 (la carne).

si tomo las series de nivel gneral y no el capitulo de alimentos está subestimando violentamente la divergencia.

Yo hice el mismo cálculo (con 10 provincias, no con 7) para el rubro alimentos y la divergencia me da 1.75. (cuando pueda subo algo de data al respecto) y ese numero a su vez es bastante mas conservador que el de inflacion verdadera o buenos aires city (que personalmente creo que se pasaron de rosca)

¿Què le dan las estimaciones si usa ese numero?

Luciano Cohan (Elemaco) dijo...

Imagino tambien que esas 7 provincias no incluyen a cordoba y mendoza ¿No?

(usarlas es casi casi como usar el IPC-GBA)

JEP dijo...

Siri, desásneme en una cosa
La AUH, supongo, no sólo tiene un fuerte impacto redistibutivo observada en pobres e indigentes, sino que, además y con mucha fuerza, supongo que debe haber tenido un alto impacto en trabajadores en negro (que son una banda de los empleados).

No se le ocurrió observar ese cruce de datos? Yo no lo he visto en ningún lado. Espero lo haga, así, como siempre, le puedo hurtar.

saludos

gustavo dijo...

Es importantisimo aclara no solo si se usa nivel general o solo capitulo alimentos,asi tambien de que provincias se trata.Mezclar indices ponderados(maquillados o no)con autoponderados no parece una sana practica metodologica.

Sirinivasa dijo...

Ele: en qué quedamos? La eph no sirve? No sirven las estimaciones alternativas de infla? ninguna de las dos cosas? Vamos no sea vago, haga las cuentas y muestre otro resultado alternativo ;)

JEP: a primera vista, dudo que tenga demasiados efectos por ese lado. Sí puede ser a mediano plazo en los escalones de ingresos más bajos de los informales. Pero para esa estimación habrá que esperar que se publiquen microdatos de la EPH posteriores a la implementación de la AUH.

Luciano Cohan (Elemaco) dijo...

Siri, ya las hice...

1.75 IPC-GBA Alimentos vs provincias

¿Què le da ahora?

Sirinivasa dijo...

Ah no no no, Ele, me entendió mal. cache el Stata y... déle Usté, JUAS!!! O qué pensaba?

Che, y deje de firmar "nombre (nick)", que va a tirar por la borda el bien instalado "Elemaco"? Así, sin más?

oti dijo...

¿Cómo es posible resolver la indigencia sin resolver pobreza?

Esto realmente no entiendo. ¿Se asume que esa distinción metodológica es directamente real?

Si alguien dispone de un monto de dinero, digamos 10 o 15% superior al valor de la CBA, puede ocurrir que ese "exceso" lo gaste en mayor medida en CBA que en CBT (con lo cual sería más pobre que indigente) o en más CBT (en el componente servicios, etc., con lo cual sería más indigente).

Supongamos que la CBA vale 10, la CBT vale 20 y el ingreso de la persona o flia. es 12.

Teóricamente es NO indigente (porque su ingreso supera el valor CBA). Pero si esa persona o flia. gasta 8 en CBA y 4 en CBT (servicios, etc.). Es pobre e indigente. Aunque se diga metodológicamente que no.

Si gasta 10 en CBT y 2 en CBA, sería indigente y no pobre (cosa imposible metodológicamente), pero sí realmente.

Si gasta 10 en CBA y 2 en CBT sería NO indigente y pobre (cosa más o menos imposible prácticamente, puesto que casi debería prescindir de todo servicio).

La única manera de resolver la indigencia es resolviendo la pobreza. Que haya pobres que no sean indigentes es una construcción metodológica pero no sociológica.

La existencia de pobreza deriva tarde o temprano en % significativos de indigencia.

No puede haber un estado social en el que la gente se mantenga no indigente pero pobre. Esto no existe. Es utópico pensar así.

oti dijo...

Me gustaría que se discuta el planteo que acabo de hacer y que siga abierta la cuestión.

Agrego algunas cosas.

La indigencia es una distinción dentro de la pobreza. Esta distinción es metodológica. Asume que hay pobres que pueden satisfacer íntegramente las necesidades alimentarias normativas (CBA) y otros que no (indigentes).

El problema de este supuesto es que es de carácter monetario no físico. Lo que quiero decir es que, si hablamos de una canasta normativa (CBA y CBT), esto es un conjunto de bienes alimentarios y/o servicios, el nivel total de ingreso monetario no nos dice por sí mismo la forma de cumplimiento en la adquisición de esas canastas normativas. Si ese ingreso no es suficiente (y para mi “suficiente” no es sólo la igualdad matemática entre el ingreso y el costo de dichas canastas), habrá diferentes variantes en la asignación de los gastos entre alimentos y servicios, todas en un juego de suma cero.

Mi teoría es que la AUH puede, incluso, incidir más en el consumo de ciertos servicios que de alimentos, con lo cual, los efectos reales (físicos) sobre la indigencia son menores a lo que se cree.

Es por todo esto que es utópica la creencia según la cual se puede ir sacando a la gente de la indigencia, independientemente de la problemática de la pobreza.

Conclusión: no se puede abordar la solución de la indigencia como escindida de la de la pobreza. La indigencia es, ante todo, una realidad sociológica dentro de un problema sociológico aún mayor. De una distinción meramente metodológica no se puede derivar directamente una estrategia de abordaje de la indigencia como realidad escindida.

gabo dijo...

Digo yo, no sería mejor que la pobreza y la indigencia se reduciesen vía más empleo antes que vía transferencias directas? Nada, gorila y antipopular que es uno.

oti dijo...

Gabo, lo que pasa es que más de lo mismo no va a correr los límites. Entre 2003 y ahora se creó todo el empleo que se pudo, que fue, relativamente, mucho.

Pero el problema es que los trabajadores no prosperan, siguen siendo pobres o pivotean muy cerquita de la línea de pobreza.

A mi juicio, hay que "volcar" el modelo económica hacia un lado con decisión, para dejar definitivamente el tipo de crecimiento derivado de nuestra inserción a la globalización (soja, autos, sistema financiero libre, comercio exterior libre, etc.) y orientarse resueltamente al desarrollo del mercado interno, lo que implicará mucho menos U$S, menos exportaciones, menos rentas del comercio internacional, pero mucha más capitalización (física: infraestructura, industria) interna destinada a la satisfacción de las necesidades internas.

Juan dijo...

Yo no soy economísta sino estadístico. No tengo el placer de conocerlo a elemaco pero a usted siempre lo leo siri.
Mi punto. El dato de elemaco es inapropiado. En primer lugar la canasta de pobreza no incluye sólo alimentos, sino también otros productos que se incluyen en la inversa del coeficiente de Engel....
Pero más importante aún, es un error muy grosero asumir que la tasa de variación del rubro alimentos de un ipc es igual a la tasa de variación de los alimentos específicos incluidos en la canasta básica alimentaria. Las ponderaciones son muy distintas, los items específicos incluidos también.... y justamente, el problema es que tal medición es inexistente para las provincias incluidas en el análisis... AH Elemaco, no sea vago, como dice siri, las provincias incluidas se describen en el documento de agis, cañete y panigo, por qué no lo lee?

FDB dijo...

Amigos, estoy estrenando BLOG. Los agrego al blogroll, un abrazo!

http://ESOESSOEZ.blogspot.com

Chiman dijo...

Colega le dejo mi humilde trabajo de distribución del ingreso por si le interesa, muy bueno como siempre su post.

http://e-pistolasraras.blogspot.com/2010/05/bicentenario-en-numeros-distribucion.html

Saludos

Javier Wrona dijo...

Para pensar y aprender!!! Acción y Reacción.