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Más sobre el 82%


Leemos a Demián Panigo:

La aplicación del 82% móvil sobre los haberes previsionales 1) Aumentaría la desigualdad en un 15 por ciento y reproduciría la brecha del sector activo en el pasivo

2) La jubilación mínima sólo subiría un 37 por ciento, mientras que la media y alta lo harían entre un 80 y un 1.000 por ciento


3) Como consecuencia directa del punto anterior, entre 20 y 40 mil millones de pesos serían destinados a los sectores de ingresos medios y altos, no a los más vulnerables, y ese dinero se concentraría en las provincias más ricas del país


4) Volvería la inequidad de género, reparada en el último año sobre todo por la incorporación de las amas de casa al sistema previsional, y serían de nuevo los hombres de altos ingresos quienes más se beneficiarían


5) Se obligaría a la Anses a desinvertir sus activos de manera anticipada y forzosa, generando una pérdida millonaria al Estado y una vuelta de ese capital de todos los argentinos a las arcas de los bancos privados generadores de las Afjp.


Nota de lectura obligatoria, y anticipo de un trabajo en preparación, LEER ACÁ.

La OIT sobre la AUH


Leemos: "La Asignación Universal por Hijo (AUH) redujo la indigencia en alrededor del 65% de los menores de 18 años. El dato no surge de las estadísticas del Indec, ni de algún ministerio. La Organización Mundial del Trabajo (OIT) difundió las conclusiones de su investigación Aportes para la construcción de un piso de protección social en la Argentina: El caso de las asignaciones familiares, coordinado por Fabio Bertranou. El documento de la OIT afirma además que la AUH “es una de las políticas que más consenso ha tenido en el país en las últimas décadas”.

Fumáte ésa. Nosotros ya sabíamos todo eso, pero ahora lo dice la OIT y bueno... pitos y matracas. Como sea, para bajarse el documento, por favor, hagan click ACA.

Jubilación Mínima: perspectiva de largo plazo



En el gráfico que vemos al inicio tenemos una sintética historia del Haber Mínimo Jubilatorio. De esto trataremos.

Introducción metodológica

Tomamos una seria larga de valores mensuales de la mínima, convertimos las unidades monetarias en que estaba expresada (p.ej. en Enero de 1971 era de 170 $ Ley 18.188, equivalentes a $ 0,00000000170 de hoy) a fin de tener una unidad de medida homogénea; luego deflactamos los valores para tener una medida constante de su capacidad adquisitiva. Utilizamos como origen el nivel de precios del 3º trimestre de 2001, así que los valores refieren a la capacidad adquisitiva que hubiera tenido cada valor corriente de la jubilación mínima en ése momento.

Por último, para el período 2007-2010, además del índice de precios al consumidor IPC-GBA medido por el INDEC. Contamos también con el IPC promedio ponderado de 7 provincias calculado por el CENDA, el cual registra –a Agosto de 2010- una brecha del 52,5% respecto del IPC-GBA.

Sin meternos en discusiones más politizadas que metodológicas acerca de las estimaciones del índice de precios, sólo diremos que la verdad, como todo, estará en algún punto intermedio: el GBA cuenta con una serie de servicios regulados cuyos precios han evolucionado de modo claramente diferente a los medidos en las 7 provincias que el CENDA considera en su índice.

Los Datos

Pues bien, el gráfico evidencia cómo la capacidad adquisitiva de la jubilación Mínima se fue deteriorando desde el advenimiento de la democracia, cómo quedó planchado en sus mínimos niveles históricos durante la convertibilidad, el desplome aún mayor a la salida de ésta, y el sendero ascendente y sostenido verificado desde el inicio de los gobiernos de la crispación populista de Kirchner Néstor Carlos y Fernández Cristina Elizabet.

A partir de 2007, es ostensible la bifurcación reflejada por la aplicación de los dos índices de precios. Aplicando como deflactor el IPC-7 Provincias vemos que los aumentos de la mínima aplicados desde entonces, apenas alcanzarían para sostener su poder adquisitivo, mostrando incluso un significativo deterioro –del 15,5%- comparando Agosto de 2010 con el máximo alcanzado por la serie en Enero de 2007.

Calculando los valores promedio mensuales para el transcurso de los principales ciclos político-económicos en que podemos periodizar el intervalo 1971-2010, obtenemos lo siguiente:




Si comparamos el promedio de 2003-2007, y los últimos valores reales alcanzados por la Jubilación Mínima (según el IPC-GBA y el IPC-7 Provincias), con los promedios de cada uno de los períodos anteriores, encontramos lo que sigue:



Entonces, la capacidad adquisitiva del Haber Mínimo Jubilatorio en Agosto de 2010:

  • - es claramente mayor que la media del período 2002-2003
  • - superior a la media de toda la convertibilidad, entre un 126% y un 48% (según el índice de precios considerado) [los consensualistas promediadores dirán el 85% ;P]
  • - respecto a la media del período 1984-1990, y según el indicador de precios que tomemos, sería 39,4% o 8,6% menor. Amplitud de diferencia bastante menor que el caso anterior, mostrándo que en el peor de los casos rozaría el promedio del período de apertura democrática
  • - finalmente, y con un rango de diferencia mucho menos acotado, sería a lo sumo un 43% menor al del ciclo Lanusso-Camporio-Peronio-Isabelista (1971-1975).

Si analizamos la capacidad adquisitiva promedio del ciclo neopopulista chavizante (con minería a cielo abierto) de 2003-2010, el paisaje es un tanto más mesurado:

  • - las diferencias entre el uso de diferentes IPC son más tenues (los promedios tienen eso, vio? y el tramo calculado con IPC-7 Provincias contiene el intervalo 2003-2007 donde el único deflactor es el IPC-GBA)
  • - la mínima se encuentra, en términos reales, al menos 44% por arriba de los tiempos heroicos del 1 a 1 y ministros que lloriqueaban ante Norma Plá
  • - respecto del ciclo de democracia que alimenta, educa y come (1984-1990) y tipo de cambio browniano, la capacidad adquisitiva del haber previsional mínimo sería inferior en un 11,5%, o apenas un 2,8% mayor, según el índice empleado
  • - finalmente, el promedio 2003-2010 registra valores entre un 35,6% y 42,8% inferiores a los del último tramo de la industrialización sustitutiva.



Por último y para cerrar el post, tenemos las tasas de crecimiento mensual promedio del Haber Mínimo en los distintos períodos considerados. Con los números a la vista, se evidencia que, aún el el caso de utilizar el IPC-7 Provincias como deflactor de los valores nominales, el período 2003-2010 resulta ser el de mayor crecimiento de su capacidad adquisitiva.

Conclusión

Entre Mayo de 2003 y Agosto de 2010, finalmente, el poder adquisitivo del Haber Mínimo Provisional en moneda constante se incrementó entre el 233,3% y el 118,6%.

La recuperación y sostenimiento de la capacidad adquisitiva de la Jubilación Mínima, aparece –y contrastado con la evidencia empírica disponible- como una decisión política efectiva adoptada por los Gobiernos sucedidos desde 2003.

Tal proceso se inicia cuando su valor en términos reales había alcanzado el mínimo histórico de toda la serie considerada. El período 2003-2010 es, asimismo, el de mayor crecimiento mensual medio desde 1971, habiendo superado su capacidad adquisitiva el “piso” verificado en los noventa y encontrándose en torno a niveles de los años ochenta, aunque aún a buena distancia de los mayores registros del primer quinquenio de la década de 1970.

Por primera vez en cuarenta años, el nivel medio del Haber Mínimo, en términos reales, y para el período considerado, supera al de los períodos precedentes, quebrando la secular tendencia a su deterioro.